Atracción animal

El día que descubres que sobre la faz de la tierra existe una persona cuyo olor corporal es capaz de desatar en ti una fiera que sólo piensa en agarrarle de la camisa y empotrarlo contra la primera superficie sólida que se encuentre, es inquietante.

Muchos, te han “hecho gracia”, de algunos… te has enamorado, pero muy pocos han conseguido hacerte perder los papeles con su mera existencia.

Hoy no hablamos de ese tonteo acaramelado cuando todo el pescado ya está vendido, ni de ir quemado como una sarten. Hablamos de un tipo de atracción que sólo te la genera él (o ella) y te hace vibrar porque ni si quiera sabes si lo conseguiras.Vamos… que te has encoñao y para ti esa persona se ha convertido en “tu meca sexual”.

¿Es su pelo? ¿Son sus manos? ¿Esos brazos de leñador? ¿El porte? ¡¿Su voz?! ¿La mirada penetrante que te clava o la dichosa sonrisa de las narices?… Es para lo que naciste.

Ya no hay marcha atrás, pensarás en él todo el tiempo necesario hasta que lo consigas o… se baje del tren, descubras que no sabe ni hablar, tiene novia, es gay, o… ¡Que está como tú! En algunas ocasiones incluso te va a dar igual como esté él. Te hará sentir tan viva que no te importará. Eso si, te oirás decirte a menudo… “No me puedo morir sin…”.

Y para terminarlo de arreglar, lo que más te gusta… es que todo esto te hace sentir MUY mujer. Si si, como si no lo fueras por otras mil razones, es él quien se encarga de recordarte que tienes curvas, lengua, uñas y dientes y muchas ganas de usarlos.

Al grano. ¿Esto que tiene que ver con vivir solo?

¿Has tenido alguna vez la sensación de no querer llegar a casa para que no te pregunten sobre tu estado de ánimo? Suele ocurrir cuando estás enfadado, decepcionado o excesivamente contento por algo que no tienes ganas de contar.

Cuando uno vive sólo nadie le pregunta al llegar. Y si lo que le pasa es que está excesivamente contento por algo, el llegar a casa y disimular, se transforma en llegar a casa y explotar de felicidad.

La atracción que uno puede llegar a sentir por alguien (le corresponda o no) es un sentimiento que entremezcla el nirvana y la locura. Una sensación agradable que se puede catapultar hacía la auténtica euforia con solo uno de sus gestos. Desde que lo descubriste, tu subconsciente sólo hace que alucinar despierto creando, imaginándo, una guia rápida sobre las 50 maneras más (para unos seran fáciles para otros salvajes) de digámosle “acceder” al elemento en cuestión. Porque la imaginación es la fuente por naturaleza de lo erótico, y estándo solo, puedes alimentar esa potencia interior hasta hartarte. Eres libre para dedicar tus horas a imaginar… lo que sea.

No hay amor, ni confiança, a veces ni siquiera pasión. ¡Es química! Uno de los mejores sentimientos que existen en la vida. Puede surgir con cualquiera en cualquier momento y sin embargo… a veces, es tal la fuerza del sentimiento que provoca miedo, y la mayoría de mecas sexuales no se llegan a probar. Una lástima.

El día que ya viviéndo sola empecé a sentir una atracción rozando a lo animal por alguien entré en una de las épocas más “bonitas” que he vivido.

Seguramente, si te pasa o te ha pasado después de los momentos de euforia entráste en un mar de dudas. Empezaste con los “Y si…” y no terminaste. Pero… ¿Y si el parara el ascensor y te dijera “Te comería hasta que no te quedara gota de oxígeno para respirar”?

Seguramente se te cortaría la líbido del susto. Pero piénsalo, es lo que más deseas en el mundo, él te despierta ¿Y no lo harás porque no lo conoces? ¿Por que no es adecuado?

Piénsalo de nuevo, ¡probablemente tus hijos tendrían que ser suyos y no de un hombre que te ame! Se trata de compatibilidad de cuerpos, no de carácteres. ¿O a caso la naturaleza fomenta el apareamiento con el macho que cuenta mejor los chistes?

Podrías provocarle de tantas maneras… Una caída de ojos, una intensa rozadura de dientes entre la carne de tus labios, una mirada, un comentario punzante, un tirante que se cae, un caminar firme o una sonrisa amable. Podrías… pero no deberías…

P.D: La mayoría de mecas sexuales no se llegan a probar… Una lástima.

P.P.D: Para los románticos (no me mateis, otro día ya hablaremos de amor).

Capítulo 10: De posibles compañías

Mis amigos hacían porras “Con lo que le gustan los gatos ¡no tardará ni un mes en adoptar uno!”; Mis padres hacían presión “¡Gatos no eh! ¡Gatos no!” ; Y los demás me preguntaban “¿Y no tendrás un gato?”.

Sabido es que me encantan. Que he compartido vida con ellos des de los once años, pero pensar que ese bichito adorable pasará todo el día solo me sabe mal. En este momento del discurso, los que no se dan por vencidos o ven que aún pueden ganar la porra, sueltan “Mejor dos, ¡así se hacen compañia!”. Que nooooo! Un tiempo de relax, no a las obligaciones y si al poder irse de casa sin pensar en algo/alguien también está bién.

Pero al final un día te lo planteas… ¿Qué podría tener?, ¿Es posible tener alguna mascota o compañia compatible con mi estilo de vida? Las conclusiones a las que llegué (que no tenéis porque compartir) fueron las siguientes:

– Un gato: ^^
Que nooo! Que hemos dicho que un gato no… ¿No? No… Pobrecillo… todo el día ahí solito, triste y azul, sin poder ni salir al balcón en otoño, invierno y media primavera porque soy ultrafriolera y paso de volver y encontrarme el piso a -5º… ahí con sus ojillos, echándome de menos y viéndome solo para cenar… nooo… (SIEMPRE serán mi primera opción).

– Un perro: ¿Un perro? ¿¿Pero que dices loca?? Un perro es algo prácticamente imposible para alguien que vive solo y trabaja lejos de casa. Necesita mil atenciones que ahora mismo no le podría dar y probablemente un canguro cuando no estoy. No se merece vivir así el pobre bicho. A ver, y que para eso tengo un gato que es lo que me gusta. (Con perdón y amor hacia el sector perruno de la población).

– Bueno pues… Peces: No, ¡peces tampoco! Son bonitos, pero es el animal más parecido a un jarrón que existe (prácticamente como si las ondas del jarrón se movieran sin más). Encima, además de no entretener, luego hay que lavar la pecera asiduamente con el riesgo de que el pez salga volando y se ponga a saltar por el suelo de la cocina (Y esto lo he visto en directo no me digais que no pasa).

– Chinchilla: ¿Oye por que, no? Mona, peludilla, pequeñita… si no fuera por la bolitas de caca everywhere caaasi me compro una!

– Pájaros: Muy estupendos.Sin embargo, considero un CRIMEN meter a un bicho que puede cruzar kilómetros volando porque es época de migración, encerrado en 25 cm cuadrados. ¡Que si atontao! ¡Es un crimen! (No lo he pensado con los peces, pero más de los mismo) Y espera… la Chinchilla… también… y bién pensado lo mío no son las aves…

– Tortugas:   T o r       t u       g a s … (No negaremos que son majas).

– Iguanas, tarántulas, serpientes, grillos, hamsters…: Lo siento, yo esas cosas no me las planteo, pero si te gustan quizás es de lo más factible.
No te ofusques! Para empezar seguro que hay alguno de la lista que te convence más a ti que a mi y si no… las posibles “alternativas” a un bicho tradicional son…

– Plantas: ¡Será por plantas! Des de un bonsai a un cactus, según tu tiempo y ganas de dedicarle ¡puedes escojer entre 30 millones de variades!. No te saludan al entrar, pero es que menos perros y gatos nada lo hace…y no te pongas nostálgico que tus padres a veces tampoco lo hacían.

– Caracoles: Lo has leído bién, caracoles. Tengo un amigo con 7 compañeros de piso. 6 querían un gato, pero la séptima se negó en rotundo. Yo la hubiera echado del piso pero ante la fustración lo solucionaron montando una colonia de caracoles. Parecía soso hasta que les dió por montar carreras con ellos y no os imaginais la felicidad con la que un día nos contó que se habían encontrado “caracolillos” ^^ (Si, me lo planteé).

– Hormigas: Si no consigues que vengan a las migas de lo que te dejas tirado por la cocina siempre puedes comprar un kit de esos en los que ves como viven mientras rezas para que no se rompa.

Xorboagenda: Si aún nada te ha convencido quizás es que no quieres tener animales, sólo compañia (piénsalo), és aquí dónde puedes optar por el método que me contó el mismo tipo del curro que hablaba de drogas en el capítulo 8: La xorboagenda! Es decir, Llama al tio que quieras el dia que te apetezca y… eso, ¡que te de compañia! En el fondo debe ser como tener un pulpo.

Si tampoco te gustan estas opciones o eres un poco tiquismiquis ¡te puedes comprar un puzzle! Porque lo de llamar a un amigo o invitar a tus primos de vez en cuando…¿Que tal?
En fin, yo a la semana acabé con un Orquídea en casa. Estoy muy feliz porque pertenezco al 15% de la población ¡que no se le ha muerto al cabo de un mes! ¡Es más! ha crecido y ahora duerme porque es invierno. Igualmentee… no descarteis que un día aparezca por el piso un gato, una chinchilla o un tío… soy débil ante esas tres opciones.

P.D.: Antes de cerrar el tema, tener MUY en cuenta, que si no optas por una planta (y depende de cual), tendrás que dejar la llaves de tu casa a alguien cuando te vayas de vacaciones y con lo que te ha costado escoger… ¡oju a quien se las dejas! 😉

¿Mujer sola, mujer desnuda? Un mes de independencia

¿Quien no ha sido pequeño y se ha imaginado como sería de mayor? Soñar con todo lo que podrías llegar a ser. Si te parecerías a quien admirabas, a quien te aconsejaban o… soñar es gratis, ¡si señor!

Hoy, en honor al mes que llevo de independencia he querido pararlo todo y recordar si cumplia o no con mis divagaciones infantiles.

Ha sido una sorpresa extraña descubrir que existieron dos proyectos para mi misma cuando era pequeña. Es decir, curiosamente cuando era MUY muy jóven, soñaba con ser muy MUY independiente. Inspirada en alguna película me veía siendo una solitaria escritora, vistiéndo de negro y luciendo gafas de pasta (¡aún no se llevaban!) mientras conducia largo y tendido por carreteras secundarias pitillo en mano.

Sin embargo, en algún momento del camino alguien o algo me hizo pensar que lo mejor en la vida era conocer una hombre agradable y formar una familia. Todo lo demás estaba relacionado con ser egoísta y envejecer sola (nada bueno).

Total, a pesar de ser siempre un tanto ambiciosa y competitiva en muchas cosas de la vida, para esa jóven el objetivo vital número uno se convirtió en encontrar a su principe azul y formar una família. Ya sabeis “Y fueron felices y comieron perdices”. Ya sabeis… escribir un libro, plantar un arbol y tener un hijo. Eso, la cultura que hemos absorvido hasta las cejas todas la mujeres que han nacido antes del ’93. Esa misma cultura que considera a cualquier mujer de más de… (dirémos 30 pero ocurre antes) sin hijos una solterona a la que poco arroz queda y que debería vivir el resto de su vida triste por ello,“Pobre chica..se ha echado a perder con lo que ella vale…”.

Por suerte (no para la especie) esto empieza a dejar de ser un estigma. Pero da igual si es un estigma o un tabú social si quien lleva la creencia dentro eres tú. Y una vez te la implantan es dificil sacarla sin sentirse un fracasado.

Sé que si pudiera visitarme cuando tenía 15 años y decirme que a los veintitantos estaría soltera y viviéndo sola seguramente esa chica no se imaginaría nada bueno y me pediría una explicación lógica para estar en esta situación. Me la tendría que llevar a hacer un café.

En fin, en contra de esa jóven que gritaba dentro de mi escuché a mi más verdadera esencia y me fuí. Me gustaría ahora contestar a la pregunta que más veces se me ha hecho estos días y de la que quería saber la respuesta antes de empezar a escribir este blog.

– ¿Que, qué tal? ¿Cómo lo llevas?

– Bien! Bien, mejor de lo que me esperaba! ^^ (Eso es lo que respondo).

Una posible respuesta más trabajada sería…

  • ¡¿Que como lo llevo?! En un mes he cocinado más que en toda mi vida, he recalculado mil veces como carajo estaría mi cuenta bancaria a final de mes, he tenido ataques de vértigo, me he quedado soltera otra vez y me he sentido más esclava del sistema que nunca… vamos que me he convertido en una auténtica maruja!

Y lo que quieren saber o realmente debería responder es…

  • La verdad, es que bien. En un mes he descubierto que se cocinar, he comido lo que he querído, he limpiado cuando he podido, he conseguido mi espacio. Entrar y salir de él cuando me diera la gana, así como dejar entrar o salir a los demás cuando me apeteciera. He vuelto a ver a mi familia como un apoyo y no como un contrincante. Me cuido más, me quiero más, me veo mejor y me siento vital. A menudo acabo bailando por casa con los cascos inalámbricos que me autoregalé, me gusta escuchar a mis vecinos cantar y a pesar de todo lo que me podría haber hecho sentir sola nunca lo he estado.

Así que… querida enana de 15 años, siento decepcionarte. Yo sé que esto no es lo que querías y que seguramente prefieres estar con alguien a medias que estar sola. Te puedo jurar que se ha intentado pero eres de las que no se conforma. Eres mucho más valiente de lo que te piensas y por ello te has convertido en lo que Disney o la mayoría de religiones temen. Serás una feliz mujer independiente y la parte más importante de la frase es “F-E-L-I-Z”.

Quizás un día (no sé si antes o después de que el arroz se vaya a tomar viento) llegue una persona a la que quieras retener contigo. Pero antes explotaras como Dios manda lo mucho que te gusta bailar, salir, reír, trabajar, escribir, crear y vivir en general junto a los tuyos. Puedes estar tranquila porque a pesar de no ser “El camino” es claramente TU camino.

P.D: Al final no me parezco ni a una ni a la otra, escribo pero soy excesivamente social (y no fumo).