¡Me queman los pies!

No me gustaría ser una de esas personas que hasta hace poco tenían una cinta de correr, vieron el anuncio de Wallapop y ya sabéis, Si no lo usas… MEEEEEEEC! Quién tuvo, retuvo y ahora se ha demostrado.

Sin cinta, sin pesas, sin bici, ¡NADA! ¿Qué hacemos? Hay que moverse y parece que lo de poner un video de Youtube y hacer deporte en casa… Sin embargo, ¿Quieres ser tú?, ¿Después de no sé cuántos meses de confinamiento saldrás de la cueva con 15 Kilos de más? 

Total,  con tal de evitarlo, en casa (jajaja, ¿Dónde si no?) he adoptado DOS medidas al respecto: Baile y Yoga. Veamos:

Baile:

Lo escogí porque me gusta. Los primeros días no sabía ni por dónde empezar, así que me inventé un juego: ¡Me queman los pies! Es fácil, te pones los cascos con la música a toda castaña, escoges una canción que te guste y el reto es que durante media hora, consigas que los pies toquen el suelo el menos tiempo posible. Con los días, coges el hábito y al final acabas bailando lo que te echen ^^

¿Problema? Mi querido felino no entiende qué pasa. ¿Cómo puede ser que no lo entienda si el primero en vivir confinado es él? Es más, el primero en echarse carreras diarias por toda la casa sin que nadie le diga nada también es él. En cambio, si lo hace el humano… el gato se levanta de su cuarta siesta, viene corriendo, te observa y le ves… lo está flipando. 

Se eriza, se arquea, echa las orejas hacia atrás, TÚ te cortas un poco porque crees que se está asustando y de repente… “lo entiende”, ¡Mamá tiene un ataque epiléptico!

Empieza a ir  de un lado a otro, ¿Qué pasa mamá?! ¿Otro Ataque? Y comienza la gimcana. Tú bailas, él se cruza entre tus piernas, tu corres, él se pone delante… te tropiezas con él, te cagas en todo, pero su amor es más fuerte, te persigue por toda la casa, se te lanza encima por detrás, se te cuelga del pantalón… TE BAJA el pantalón, y yo claro, no soy de cristal, intento demostrarle que todo va bién. Me paro, lo toco un poco, juego con él un minuto y vuelvo a lo mío, pero NO, ¿Sabéis qué es lo único que quiere??

Resulta que el gato se pirra para que ponga música para los dos (sin cascos), le coja en brazos (6 Kilos)  y le de botecitos y vueltas por toda la casa hasta que se cansa. ¡Cuanto más movimiento mejor! Así que cada vez que bailo hasta que no consigue que le coja y le de su meneito de turno, NADA! ¿Qué le vamos a hacer? Es otra forma de hacer brazos.

Yoga: 

Aquí sí, me he apuntado a la corriente: video de Youtube y clases en directo. Te pones la esterilla, conectas el canal, te sientas, cierras los ojos, te guían a través del pensamiento pasajero y… le oyes, se ha despertado de su quinta siesta.

Pequeños golpecitos avanzan hacia a tí. Paran. Abres un ojo y ahí está, mirándote. Le diriges un besito para que sepa que todo va bien. Parece que se percata.

Entonces la clase arranca y empezáis a hacer estiramientos: El niño (Balasana), te tumbas, cabeza empotrada en el suelo, ALGUIEN te huele. Su pequeña nariz te roza los brazos, te aguantas la risa mientras piensas Que mono se asegura que no me he muerto. Déjate, la chica de la pantalla ya ha cambiado de postura y ¡te apresuras! El Perro boca abajo, que se debería llamar el gato que cruza y te arrastra la cola por la cara, (era demasiado largo). El Saludo al Sol, tú te mareas porque has cambiado demasiado rápido de postura, él sabe que tiene rienda suelta para jugar con tu moño. Tú le apartas haciendo equilibrios, él te muerde la mano, no entiende a qué estamos jugando. Se ofende y se va.

Con el yoga lo tengo claro, no está preocupado, viene a joder. Porque cuando consigues hacer la otra mitad de la clase tranquila y finalizais con un poco de meditación, ¿Quién está ahí para embestirte el sobaco y que te un ataque de risa? ¿Quién te clava una uñita en el pie?

¡Mi niño! Con el que bailo y me relajo ^^

Suerte que no tenemos una cinta de correr en casa.

Venga que ya llevamos ¡la mitad de la mitad! Muack!!!

Te faltan… ¿Ideas?

¿Me diras que nos pasamos la vida pidiendo que el mundo pare y el día que lo conseguimos VA y nuestra máxima ilusión es… PONERNOS A LIMPIAR?

¿Y qué hago? 

Diría que no me equivoco si afirmo que la pregunta del millón es esa. Pero seamos sinceros, empezamos esta odisea con una gran lista de propósitos y perdonar, PERDONAR eh, pero desde cuando es un gran propósito…

  • Ordenar los armarios
  • Vaciar la bandeja de entrada
  • Colgar cuadros
  • Limpiar los estantes que no ve ni tu amigo de dos metros. (¡Hola Xaviii!)

¿En serio? Si lo miras des del punto de vista del esfuerzo… vale, pero ¿alguien ha cumplido? Han pasado 6 días ya, eh…

¡Nooooo!!! ¡Claro que no! Eso no apetece NI EN CUARENTENA! ¿En serio no se nos ocurrió ALGO un poquito más motivante?

¿Que dices? ¿Has cumplido? (Un Minuto de silencio para los que limpiaron sin darse cuenta que de aquí un mes habrá que volver a hacerlo). No, no va a venir nadie a visitaros ^^

En fin, tanto si has cumplido como si no, aún faltan muchos días y yo propongo actividades más placenteras, actividades MÁS tú, cosas QUE te molen. Que haces que te han encerrado con tu pareja y aún no has empezado una maratón de SE_O?!

Ahora alguno me va a recordar que vive solo O que por mi parte Andrés se pasa el día trabajando ¬¬’… Vale, ¡pues no sé! Cocina un buen pastelaco, montate la discoteca en casa, un baño relajante, pregúntale como se llama a la vecina que tanto te gusta y nunca habías tenido excusa! ¡Crea un proyecto para poder dejar tu curro de mierda o para sobrevivir cuando te den con el ERTE en la cara! ¡PIENSA! ¡No habrá otro coronavirus el año que viene! ¡Ya han pasado seis dias! ¿Qué te motiva? ¿Escribir? ¿Pintar? ¿Barrer? ¡Actúa! (Y no se vale decir “Salir a correr”) Innova un poquito.

¿Aún no? A ver, si ya te has cansado de comprar papel de baño, de las manualidades o de jugar al veo veo, también puedes…

  • Leer (La que dice todo el mundo)
  • Estudiar (La que dicen y no hacen)
  • Dedicar una canción a alguien en la radio o por youtube (Ahora seguro que la escucha)
  • Jugar a la Play, al parchís, al dominó, al qué sé yo!
  • Hacerle caso a tu mascota (¿Que no tienes? Pues ahora valoraras tener una para el próximo confinamiento, ¡reflexiona!).
  • Escribir una carta a los enfermos aislados (Sí, esta iniciativa existe)
  • Llamar a todos aquellos que siempre piensas y nunca les dedicas el detalle. (Ellos están igual)
  • Cibervermuts con los amigos (De los mejor que hecho estos días)
  • Coser (Perdón, esta iba arriba) Bueno vale, depende de lo que cosas.
  • Si tienes patio o terraza tienes UN MORRO QUE TE LO PISAS. Eres de los estupendos que puede tomar el sol, o hacer ¡lo que sea con las plantas! Y por la noche ¡Observar las estrellas! Por internet hay mapas de las constelaciones y las puedes identificar en el cielo (Me da mucha envidia).

Y si aún no te he convencido tengo una modalidad ECO para ti:

  • R-E-C-I-C-L-A! Es el momento de tomar consciencia y ver lo fácil y importante que es separar. Una vez lo haces te das cuenta del impacto que tiene y de cómo la has estado cagando hasta ahora. Y si aún no te he convencido, ¡Reacciona!, ¡Tendrás varias basuras que ir a tirar!

 

  • Pájaros: Nos comunican desde las ONG dedicadas a nuestros pequeños amigos voladores (en plena época de cría) que también se están viendo afectados por la falta de alimento. Ellos viven de nuestros restos alimenticios en las calles y plazas. ¿Qué puedes hacer tú? Coge cada día un montoncito pequeño de comida y déjasela en la ventana, terraza, patio o jardín. Si eres de los míos (es decir que no tienes ni balcón) aprovecha al tirar la basura para dejar el festín en algún rinconcito ^^. Personalmente, hoy he lanzado trozos de manzana desde la ventana al descampado que hay en frente de casa y ha sido muy bonito ver como venían a por ellos. (Puedes tirar: pera, manzana, pan, semillas… según el pájaro come una cosa u otra).

¡Más! ¡Más! ¿Series? A mi las últimas series que me han gustado son:

  • Sex Education (Netflix) No, no me paso el día pensando en eso.
  • El Mesías (Netflix) Una crítica estupenda a la sociedad y a la esencia humana.
  • Versace (Netflix) Estoy en ello, si te gusta indagar en la mente de los pirados… es de las tuyas.

¿Pelis?

  • Extremadamente cruel malvado y perverso. (Más sobre pirados)
  • Klaus (La peli española nominada a los Oscars) Para toda la família y ¡Muy buena!
  • Isi & Ossi (Pastelaco versión audiovisual, pero me entretuvo)

¿Y qué más? Felicitar desde aquí a todos los que salen por la tele jugando al bingo con los vecinos, haciendo padel de ventana a ventana, masterclass de música, deporte u otros. Si tuviera vecinos lo haría con mucho gusto…

Por último, os dejo una anécdota. Tenía un profesor de inglés (esto es verídico) que un dia nos contó cómo pasar una buena tarde en la cocina. Pasó por alto que éramos chavales de 11 años y nos explicó su experimento: El hombre estando en su casa llenó de agua la pica de los platos, puso dentro vasos y cubiertos, cogió un estante de la nevera (transparente), lo puso encima de la pica, se fumó un porro y se pasó media tarde con la cabeza empotrada en el estante de cristal viendo los cubierto pasar…

Afirmaba contentisimo que es como bucear en casa 😉

No puedo subir más el listón ^^ Así que por favor, espabilar que a este paso se acabara la cuarentena y ni siquiera os habréis duchado. Por favor… ¡ducharos! 

¡Un besito a todos! ¡Portaos bien! ¡Y nada de pasear el radiador!

Ah, y por cierto, no he hablado de hacer deporte en casa… viene intenso en el próximo capítulo, muack!

P.D.: Dedico este capítulo a mi padre que por primera vez en la vida no lo he visto en su dia 😦 ¡Papa eres un referente!, ¡Te quiero mucho!

 

¡He vuelto!

Si señor@s, han pasado CASI cinco años, he cambiado de piso, de trabajo, de objetivos y como, no? Me he casado, ¡Ya no vivo sola! P-E-E-E-E-R-O no es todo tan bonito ya que una de esas personas a las que dedicais aplausos cada noche es mi marido y con todo este follón, mientras él muere de agobio y sobrecarga (y sale cada día) yo… pues supongo que como tú 😉

¿Y que por qué estoy aquí de nuevo? 

Pues la verdad, lo había pensado muchas veces, pero como casi todos no disponía del tiempo. Sin embargo, ayer mientras hacía un bizcocho (Actividad extraescolar nacional este finde) pensé… CALLA! De alguna manera volvemos a estar SOLOS EN CASA, y ahora PRINGAMOS TODOS! Así que otra vez la vida nos pone ante la necesidad de un objetivo y un refugio, escribir para no ahogarnos en el intento y escribir para ofrecer un poquiiito de compañía en estos días, aparentemente fríos.

¿Por dónde empezar?

Si! Empezaré por el origen, remontando a aquellos días de Enero de 2020 en los que informaban que en China moría gente a centenares por una especie de gripe salida de un bicho en un mercado húmedo o no sé QUÉ CARAJO que aún no sabemos. Sí! Empezaría por aquí. Esos días en los que le decía a mi marido, Una cuarentena es una cuarentena y no el cachondeo esto de yo me salgo que soy Irlandés, yo tambien que soy futbolista… BLA BLA, esto no servirá de nada!!

Aquí Andrés, MI MARIDO, ni me daba ni me quitaba razón, sólo trataba de quitar paja al asunto mientras yo seguía pregonando ¡Como esta gente no lo haga bien esto va a llegar hasta aquí! ¡Verás tu! Pobre Andrés, el mismo que ahora no vuelve por exceso de trabajo (o por no darme la razón ^^) respondía ¡Que va! ¡Eso está muu lejos! (Un minuto de silencio para él y todos los que quitaron paja al asunto).

¡En fin! No se lo tengo en cuenta, digamos que no soy hipocondríaca pero me acerco. Ante cualquier cosa, yo, por si acaso, me pongo en alerta. Y para mi cualquier cosa puede ser un pinchazo leve, un bichito, un ruido desconocido o una pandemia. Él se ha acostumbrado a hacer ver que no pasa nada, pase o no pase, pero es que estábamos ante BICHITO + PANDEMIA + MUERTE = a “¿QUEDARÁ PAPEL EN EL SUPER?” Hola????????!!!

¡Nada nuevo! Luego la cosa, como dirían en el cole, progresó adecuadamente. El famoso Covid 19 avanzó como la pólvora de un país a otro: Japón, Corea, Irán, Italia… I-T-A-L-I-A.

¡Cuki! Esto ya está en Italia, ¡eh! ¡Nos pilla! Esto está aquí, ¡Iré a comprar algo! NO tengo miedo a morir, TENGO miedo a quedarme sin comida!!! Lo dije tal cual, no es exageración. Y hay que decir que Andrés al oír Italia se quedó un momento en suspense, sin embargo, luego soltó Que nooooooooo, que no pasa naaada… Y no hace falta que cuente más, ¿no?

Tuve suerte e hice la compra online justo antes que la gente despertara. Igualmente añadir que si piensas des del punto de vista del contagio por contacto matarse por el papel higiénico en un super repleto de gente quizás no era lo más óptimo. Personalmente, conozco mis límites y prefiero quedarme con el brócoli chungo (no digo para qué) a luchar con la señora que piensa que el papel salvará la vida de sus hijos, claramente está mucho más motivada que yo.

TOTAL, sea como sea hoy 17 de Marzo del 2020 ya no podemos salir de casa para pasear, correr o hacer el café. Y por ello y porque me retumba en la cabeza todas las veces que Andy me ha recordado que si no salgo se me agria el carácter, ahora que no puedo hacerlo ¡vuelvo! y lo haré, ¡Hasta que el cuerpo aguante!

 

Intentaré escribiros a menudo para que juntos hagamos un diario de cómo llevamos esta guerra (que aún no tengo claro si es contra el virus, contra el sistema, contra uno mismo o contra la família), el tema es superarla y ¡Con muchas ganas! Podéis preguntar, podéis pedir que hable de temas que os interesen, ¡podéis aportar lo que queráis! ¡Un Abrazo y feliz confinamiento!

Y por cierto, no os perdáis el próximo capítulo “¡Me queman los pies!”

¡YO ME QUEDO EN CASA! (porque toca, porque me obligan, por mis abuelos, por las plantas…por…en casa, muack! 😉

Capítulo 19: Madre, hay más de una.

Te vas. Lo pasas bién. Lo pasas mal. Te pasa de todo. Lo llevas como puedes. En cambio, si hay alguien que sufre de verdad todo lo que hagas… esa es tu madre.

Es comprensible. Te ha llevado 9 meses dentro, te ha criado y convertido en uno de los más grandes proyectos de su vida. Ha puesto mil ilusiones en ti para que ahora vayas tu y la abandones con esa despreciable cara de rencor que solo un hijo desagradecido sabe poner. Quizás no la pones, pero ella la ve. Ella no entiende tus ansias de libertad. Tu no entiendes que ella no te entienda. El nido se deshace, el drama se desata. ¿O no?

No todas son iguales… He aqui la lista de los 12 tipos de madres que he oído existir:

La oportunista: Su vida ha cambiado hace tiempo, divorciada de tu padre y con un novio nuevo, parece que le sobre un poco cualquier cosa que forme parte de su pasado (incluido tu). Un día te suelta “Ay cariño, nos vamos a vivir con Luis a Ibiza dentro de un mes, te puedes venir con nosotros o buscarte algo por tu cuenta” Sabiéndo que no iras a Ibiza. No es que ella no te quiera, es que la vida le ha dado otra oportunidad y la quiere disfrutar, pero jode la frescura con lo que lo hacen algunas… A mi me lo hacen y me pongo a llorar.

La que lo hace por ti: “Hijo… ya tienes 20 años y deberías espavilar un poquito, ¡Eh! No te iría nada mal independizarte, de hecho he visto un pisito a 15 minutitos de aquí…” Es definitivo, en tu casa no te quieren, (como mínimo de cuerpo presente). Esta sera la primera de muchas directas que oiras, así que ve recogiendo tus trastos o ¡pon un cerrojo ya en tu habitación!. Si cedes y te vas, tienes muchos puntos que esta se convierta en un salita-gimnasio, así que búscate algo un poco estable si no quieres dormir en una bici estática.

La que no se lo esperaba: ¡¿Cómo?! ¿Que te vas de casa? ¡¡¡Si solo tienes 35 años!!! Lágrimas en los ojos y 15.000 reproches sobre lo mucho que te quiere y que te cuida. Sabias que te montaría el número, pero nadie esta preparado para sobrellevarlo en directo. Tiene razón, nadie lo hará igual, pero es que tampoco buscas una sustituta. Es de las que después encima le va a caer mal tu pareja “por haber robado a su niño de sus brazos” O de las que ningun@ pareja le parecerá suficiente para ti.

La persuasiva: Es tu madre, te conoce, te jodera hasta el momento que salgas por la puerta con frases como “¿Y que vas a comer?, si no sabes cocinar…”, “Con tanto gasto no podras comprarte la ropa que te gusta, ¿Estas dispuesto a ello?”, “Luego no vengas pidiendo que no vendré”. Con cada frase un puñal que te hace replantear hasta porque naciste. En el fondo es que no quiere que te vayas y sabe que llorando no lo conseguirá. A veces, la que no se lo esperaba evoluciona a una de estas en un intento más para evitar la catástrofe.

La adorable: Tu madre, tu amiga, tu todo. Acepta tan como puede la situación y te demuestra tanto apoyo y cariño que uno se siente como una auténtica mierda por irse. ¡Asi no se puede, macho! La echaras mucho de menos, volveras cada domingo a comer y escucharas sus cosas con devoción, ¡Tu madre es la mejor! Y no, ya ves que no todas son así, ¡Valórala!

La preocupada: Es parecida a la adorable pero con un plus enternecedor de sufrimiento que puede acabar con tus nervios. Te ve capacitado para vivir solo, sin embargo no esta convencida y te preguntara mil veces si lo tienes todo, si estas seguro, si necesitas algo, si te puedes ayudar, si lo tienes todo, si estas seguro, si necesitas algo, si te puedes ayudar…

La despechada: No te lo esperabas…¡Parece tu ex! Tu querida madre que empieza en un plan similar al de la que no se lo esperaba o la adorable, de pronto acaba conviertiéndose en el muñeco diabólico persiguiéndote por casa tirándote tus cosas. “¡Veteeee! Con todo lo que hecho por ti y ¿me lo pagas asi??”, “Desagradecido del carajooo!” Corre antes no te meta la guitarra por dónde no te cabe, algunos trastornos mentales surgen con el estres.

La conspirante: ¿Que te vas de casa? ¿Y por qué? ¿No te habrás echado novio y no quieres que le conozcamos, no? ¿Te drogas? ¿Eres lesbiana? Es que quieres montar fiestas y tu padre y yo siempre estamos aquí, ¿No?, ¿Estas embarazada? NUNCA EN LA VIDA se le pasará por la cabeza la hipótesis que te has hecho mayor, eso NO puede ser. Tiene muy claro que le falta un capítulo de la historia y cuerda para rato.

La conservadora: Aunque parezca mentira este género sigue existiéndo. ¿Que te vas de casa? ¡¿Sin casarte?! ¡Oh dios mio! Y si no tienes novio ¡Pero si no tienes novio! ¡¿Eres lebiana?! Y daaaale!

La prima de Hitler: ¡Tú! Estudiaras tal carrera, saldras con tal chico, te pondras esto para salir y por lo tanto te iras de casa cuando YO lo diga! ¡Yo te he parido y voy a gobernar tu vida, hasta que me muera! ¡¿Te enteras?! No es por nada, tu madre esta como una regadera, vete ya.

¿Y cuando dices que nos vamos?: En esta variante, no estan dispuestas a pasar por esto y te lo estan diciendo en serio. Es ese tipo de madre que una vez tú en tu piso la mujer se presenta a limpiar, cocinar, cotillear, etc. ¡Lo que sea! Algunas incluso se mudan dos o tres meses más tarde (así por casualidad) terriblemente cerca de tu nueva morada. O le dejas claro el tema la primera semana, o acabaras vivéndo con tu pareja y tu madre y no, no es agradable.

Malamadre: Especial mención para un género que no lo merece. Vease la que ha sido mala madre toda su vida (Es decir le importa la vida de su hijo un pepino sin motivo alguno) y evidentemente no cambia la semana que su este se va de casa. La verdad no sé que piensan, es difícil de imaginar pero no se imaginan lo tirado que se siente su prójimo cuando los demás cuentan que tienen madres mejores. No lo llama, no lo ayuda, no nada. Esto si que es un drama.

Ya veis, yo solía pensar que todo el mundo tenía una madre similar a la mía y si de algo me he dado cuenta durante este proceso es que las madres del personal son muy distintas. Eso si, aunque todas diferentes, y la verdad, pocas idílicas, no hay ni una que no consiga marcar la huída de sus hijos de una manera u otra. La mayoría realmente pasan por un mal trago cuando los niños se le van y también se las tiene que entender un poquito que básicamente han hecho lo que han podido (y supuestamente con mucho amor).

En mi caso y supongo que como en muchos otros, mi madre pasó por varias etapas en el intento de aceptar que me fuera. No voy a describir su caso en concreto porque una cosa es escribir un blog y la otra es que te deshereden de la hipoteca Agradecerle eso si, que no le diera ningún brote psicótico y las comidas de los domingos. ^^

P.D.: Me gustaría que el 80% de madres mundiales entendieran que uno no se va porque no las quiera, se va porque tiene que volar. Os queremos mucho (Y lo sabeis) Y también sabeis que tenemos que volar, pero se ve que os jode 😉

Roces a oscuras (Parte 2)

Me pongo los tejanos, cojo una linterna, barajo la posibilidad de ser la única tonta del bloque que sale a mirar si es la alarma es de su coche y abro la puerta de la escalera.

Cuando siempre que abres una puerta ves la misma estampa, el día que la abres y es distinta te sorprendes. El cerebro relaciona el gesto con la imagen a pesar de que la estampa pueda variar constantemente detrás de la puerta.

Me sorprende la total ausencia de luz en el rellano. Pienso “Es evidente hay un apagón”. Voy a salir y no. Me lo repienso. Mejor cojo el móvil antes de salir. El móvil no tiene bateria… Entonces veo que el otro teléfono tampoco funciona. Si le sumas que en esta comunidad cuando gritas nadie te oye ahora mismo seria el sitio ideal para meter a una víctima de secuestro. ¡Pues nada! Me voy sin móvil.

Abro la puerta de nuevo. No me da miedo, le doy a la linterna y empiezo a bajar. No sé porque hay días que el cuerpo tiene miedo y dias que no (hoy no). Y como era de esperar, nadie por las escaleras.

Una vez llego a la calle, dónde si hay luz, pero ni un alma, camino unos pasos hacía la esquina guiándome por el ruido de la alarma, parece un sueño. Descubro que la sirena proviene de una clínica de la calle de al lado. Probablemente habrá saltado con el corte de luz. En fin, he hecho todo lo que podía hacer, así que me giro para volver y es en ese momento cuando vislumbro alguien en la puerta del bloque. No puede ser, ¡Dios tenía para todas! ^^

– Guapo: ¡Buenas noches!
– Andrea: ¡Buenas noches! No hay luz en los bloques.
– Guapo: Lo sé! Me he quedado sin luz en el parking, ¿Por que has salido de casa?
– Andrea (Calla que se preocupa por mi): Nada… quería saber si esa alarma provenía de mi coche.
– Guapo: ¡Ah, ok! Oye me podrías acompañar un momento al parking, se me han caído las llaves y sin luz he sido incapaz de encontrarlas.
– Andrea (Calla calla, esta es la mía): Si si, por supuesto.

Entramos en la boca del lobo. Nuestro parking es enorme porque comunica con varios bloques. De fondo, una luz de emergencia da la sensación como si hubiera una hoguera a kilómetros de distancia. Hablamos de aquellas cosas que hablan los desconocidos: la subida de sopetón de las temperaturas, que mañana es lunes, la alarma que no cesa… Se agacha frente a un coche blanco, le ilumino el suelo y desde ahí me dice.

– Guapo: No hace mucho que vives aquí, ¿No?
– Andrea: 7 meses
Se levanta llaves en mano, apenas le veo el rostro, pero esta cerca. La linterna se queda enfocándo el suelo.
– Guapo: ¿Sola?
– Andrea (Hay que tener cierta solidez estomacal para responder a eso a oscuras en un parking): Sola
– Guapo (muy seguro): Será porque eres exigente.
– Andrea (Si. Me estaba poniendo seca. Su tono entre seguro, impertinente y sensual me gustaba y desagradaba a la vez): Será.

Se abren las luces. Sus ojos castaños verdosos ya habían encontrado los mios antes de que eso ocurriera. No se aleja.

– Guapo (que empieza a sonreir): ¿No me diras que todos somos iguales?
– Andrea (Hay momentos que no sabes si estas en guerra o en preliminares): Me gusta pensar que no encontré al adecuado, alguno si que valía la pena.
– Guapo: ¿Y cómo sería el hombre adecuado?

Abro la boca. Voy a responder. No sé si él me va a dejar. No sé si yo me dejaré. Estoy entre “Mira… algo parecido a ti” o la verdad acompañada de un puñal. Sin embargo, sólo abro la boca y nos quedamos sin saber el resto. Lo sabríamos, si no fuera porque mi vecina, aparentemente sorda, y por lo que se ve también ciega irrumpe en nuestra escena precoital con un marujo:

– Montse: ¡Nenaaaa! Te estaba buscando. ¡Se ha ido la luz!

Tengo un imán para que me pasen estas cosas.

– Andrea (¿No me jodas?): Si, ya…
– Montse: ¿Estas bien?
– Andrea: Si si.
– Montse: Pues espera que cojo el móvil de la guantera y subimos las dos.

De pronto, Montse abre el supuesto coche del guapo y empieza a rebuscar. Yo me lo miro con cara de interrogatorio y el que ya va dándo marcha atrás me sonrie, me pica un ojo y se va. Yo que me lo miro con mi mejor interpretación entre “Seras jetaaa” y “jaja, ¡ya te vale…!” mientras que Montse vuelve a salir del coche.

– Montse: Va vamos a dormir que mañana hay que ir a trabajar.

¡Pero si esta en el paro! ¡¿Por qué me interrumpe??!!!

Consciente de que me acaban de tomar el pelo, contenta de que me lo hayan tomado y enfadada de que no me lo hayan tomado del todo, acompaño a Montse al bloque.

Entro en casa sin entender nada. La mitad de luces del piso estan abiertas. En la habitación Spiderman no está. Miro por todas partes. Me voy a dormir sonriendo y rezando, un poquito para 8 patitas no vuelva a aparecer y un poquito para que él si lo haga. Vaya tela, buenas noches.

(…)

Lunes 19:46 de la tarde

– Jana: ¿No era su coche? ¿Te engañó?
– Andrea: Diria que si. Quizás era el otro. Podríamos… darle un voto de confianza.
– Jana: A mi ya me cuesta confiar.
– Andrea: Tampoco es tan difícil, ¿no? Confianza y respeto. Si dos personas, sean o no pareja, cumplieran con ello, podrían llegar al fin del mundo, comérselo y volver ante la envidia de los demás. Eso es LO adecuado.

– Jana (Cara de “al enemigo ni agua”): ¡¿Que COMO sería el adecuado?! Le tendrías que a ver dicho “Pues el adecuado sería un tio íntegro, coherente y claro. Con unos principios macizos como sus brazos y capaz de entender que las infidelidades no le gustan a nadie, que tu familia (no te cae bien ni a ti pero es tu familia) y que por favor, ¡No venga llorando cuando ya la ha cagado! Es LAMENTABLE. Piensa antes y no lloraras después.
– Andrea: Sería un gran lema para la DGT. Oye pero él no tiene los brazos macizos ¡eh!, te me vas por las ramas.
– Jana: Bueno, no paguémos con él los errores de los demás.
– Andrea: No no, no lo hago. Aunque si Montse me hubiera dejado hablar lo hubiera parecido seguro.

Andrea: Sigo sin saber su nombre…ni donde vive. Eso si que es LAMENTABLE.
– Jana: ¿Y si se lo preguntas?
– Andrea: Ok, la próxima vez que me tome el pelo.

Roces a oscuras (Parte 1)

Cuando uno se va de casa, empieza a encontrar prescindibles cosas que nunca se pensaba. En mi caso fue (por estupefacción de mis padres) la calefacción. En el piso no había y… ya sabéis… hay que pagarla. Así que me compré una estufita y resistí hasta que llegó el verano.

¡Por Dios! ¡Nunca había deseado tanto que llegara el verano! Milagrosamente, poco a poco, el Sol empezó a apretar y las numerosas mantas que cubrían mi cama han ido desapareciendo hasta llegar a la plena felicidad de los 23 grados ambientales.

Des de entonces soy feliz. ¡Ole! ¡Ole el calorcito! ¡Ole el balcón! ¡Las camisetas de tirantes! ¡La luz a todas horas! Las ventanas abiertas y ¡Los bichos! ¡¿Los bichos?!

(…)

01:05 de la madrugada del lunes.

Znyiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii iiiiiiiiiiiiiiiiii iiiii iiiiiiiiiiiiiiii

Me despierto. No… Un mosquito no… no tengo nada para eso en el piso…ffff…

Nyiiiiiiiiii fiiiiiiiiiii iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii Le noto oliendo su festín.

Más de uno no se hubiera levantado por eso, pero si sabes que para los mosquitos eres como Beyonce en ropa interior, merece la pena levantarse a matarlo y descansar ambos en paz. Así que me incorporo, abro la luz, pillo una revista y observo.

Lo descubro en lo alto de una de las paredes. Silencio en la sala, posición de guerra. En el ring mosquita hambrienta contra humana medio zombie. Me subo sigilosamente a la cama, pongo un pie encima de la estantería, percibo que con un solo golpe certero ganaríamos el primer round de la temporada. Lo sé, lo presiento. Hay días que sabes que vas a acertar. Apunto y… ¡¡Plaff!!

¡¡¡The chaaaaaaaampioooooonssss!!!

Me bajo de la cama rebosando orgullo. Dejo el cadáver en la pared. Lo quitaré mañana (así los demás ven que pasa si tocan las narices). Estaba dispuesta a dormir de nuevo cuando mi cerebro me avisa. Ha visto algo moverse a mi alrededor. Levanto ligeramente la cabeza, ojos como platos, piel erizada. ¡Oh no! ¡Por favor! ¡Eso sí que no! ¡Una inmensa araña haciendo tirolina aparece de la nada y va directa hacia mi cojín! ¿Pero por qué?? ¡Hay que hacer algo!! ¡Qué asco! ¿La golpeo? ¿La salvo y la tiro por la ventana? ¡Rápido rápido que como se meta por las sábanas acabo durmiendo en el sofá de la cocina! Me apresuro.

Cojo de nuevo la revista, intentaré hacerlo por las buenas primero, la pongo encima del cojín, esperando cautelosamente que termine su momento Spiderman aterrizando sobre ella. Cuando ya la tengo, ya casi esta, cuando aún manteniendo la distancia de seguridad íbamos a conseguirlo, Dios manifiesta estar claramente de su parte. Se oye una especie de “Bouuunng” general y me quedo a oscuras.

¡Ostia Manela! Deduzco a través de las no vistas de la ventana un apagón general en toda la isla de edificios. ¿En serio? ¿Era necesario? No importaría lo más mínimo un apagón en plena noche si no fuera por la individua que corre por la cama…

Me acerco a la ventana, una alarma de algo ha saltado y se ven numerosas lucecitas de móviles dando vueltas por los pisos. Nadie se hubiera enterado del apagón si no fuera por esa alarma.

Espero con cierta picaresca el grito de la de arriba, pero últimamente las sesiones le deben estar haciendo efecto y apenas se la oye.

¡Uep! Vuelve momentáneamente la luz, aprovecho para intentar detectar al arácnido durante ese breve instante, un giro veloz de cabeza, repaso rápido de la cama, no está dónde la había dejado, ¿Dónde estará? Me quedo a oscuras de nuevo. Facepalm. Me entra la angustia, me he dado cuenta que voy descalza mientras ocho patas deambula por ahí.

Nada. Comeremos algo antes no vuelve la luz. Tampoco tardaran mucho en arreglarlo, ¿No?

Ya en la cocina, obviamente a oscuras también, zapatillas puestas, bollo en mano, los minutos pasan, empiezo a pensar… ¿Y esa alarma que no cesa? ¿Habrán intentado robar algo o ha saltado con el corte de luz? ¿No será del coche? Mejor no bajar… ¿Y si nadie puede dormir por culpa de mi coche? No… no será… ¿Y si soy la única que puede pararlo y yo aquí comiéndome un bollo? El dilema moral me va mermando hasta que acaba conmigo. Total, en la cama quizás hay una araña, prefiero ir a comprobar el coche antes de notar sus patitas paseando por encima de mi piel.

Me pongo los tejanos, cojo una linterna, barajo la posibilidad de ser la única tonta del bloque que sale a mirar si es la alarma de su coche cuando podría estar pasando cualquier cosa ahí fuera y abro la puerta de la escalera. Me sorprende la total ausencia de luz en el rellano.

Capítulo 17: ¡Hacienda me ha salvado la vida!

Te has hecho mayor. Seguramente eres uno de los 40 millones de españoles agraciados en tener uno, dos o tres familiares en el paro. Te ha costado Dios y su abuela salir de casa de tus padres, pero un dia ¡lo hiciste! ¡Eres libre!

A pesar de no serlo tanto como pensabas el primer día, has conseguido crear un pequeño ecosistema dónde pensar “que puedes hacer lo que te de la gana” es lo que te hace feliz. ¡Aunque sólo sea pensarlo! Porque entre las 8h de trabajar, las 7h de dormir, las X de limpiar, las X de comer, las X de pensar en los demás, la verdad es que no queda mucho hueco para hacerlo… pero ¡Espera! ¿Pensar en los demás? ¡He descubierto que ya no hace falta que lo haga! ¡Hacienda Hood! (Me han comentado que es el lema para el año que viene) ¡lo hace por mi!

Porqué yo sufría. Sufría muy a menudo. Parecía de esa gente que se lo pasa bien padeciendo.

¿Por qué? Por cualquier cosa. Una vez descubres que sufrir es gratis le pillas su punto. Una sufre por… el trabajo, la gente del trabajo, las historias de los amigos, la abuela y su artrosis, las abejas que desaparecen de los cultivos, los animales de la protectora, el abuelo y sus lagunas, los padres, devolver el crédito, pillar algo y convertirme en uno de los millones de enfermos crónicos que sustentan las farmacéuticas… lo que sea, ¡que sufrir es gratis!

No tengo miedo a decir, a confesar, que soy una de esas personas que se siente identificada con adjetivos sufridos del tipo “hipocondríaca”, “responsable”, “padecedora”… vamos, lo que vendría a ser una persona que sufre porque se aburre. ¡Pero eso se acabó! Se acabó el día que Manu en el curro me dijo “¿Oye ya has hecho la declaración de la renta?” Y lo último que dije como persona padecedora en este mundo fué “Ay, no ¡Ahora voy!” (Evidentemente, sufriendo por el resultado).

Total, que YO, persona, independiente, trabajadora, soltera y sin hijos descubrí en ese momento que era para hacienda su mayor festín. Lo supe cuando ví que según ellos les debo 730 €. Lo confirmé cuando el gestor me dijo “No hay nada que hacer”.

(Momento reservado a un duro silencio)

Es decir, según hacienda (entidad que sabe perfectamente cuanto ingreso cada mes, cuanto gasto y el estado de mi cuenta corriente) para mi ese dinero no es nada. Todo lo que he cobrado el último año me lo he gastado (según ellos) en algo muy placentero que no les interesa y por ello debo contribuir con los proyectos del Estado. ¿Por qué? Claro es que yo el año pasado no era independiente. Con lo cual no me desgravaba ni el alquiler, ni la comida, ni absolutamente nada de lo que hice o dejé de hacer parece interesarles. ESO si, lo que he conseguido ahorrar una vez convertida en una esclava más del sistema… debe ser para un abuelo desvalido… ahora vas y te quejas.

¿Podrían ni que sea, mandarme una foto del abuelo, por favor?

Lo siento ¡Eh! Lo siento muchisimo por no sentirme identificada con aquello de “Mal de muchos consuelo de tontos” pero podrían los señores de hacienda mirárselo un poco mejor, ¿No?

Correcto. El año pasado NO era independiente. El año pasado era la única persona con trabajo en casa. Solo quiero pedir a los señores de hacienda que me indiquen amablemente como con un solo sueldo se mantienen tres personas, una casa, una hipotéca y según ellos aún se pueden ahorrar 730 euros para el anciano de Benidorm. ¡¿COMO?!

Y lo siento de nuevo, pero no recuerdo el día que el señor Estado se presentó en casa para ofrecernos ayuda.

Conclusión: Se ve que a hacienda le importa una mierda mi vida. Sinceramente, no quiero que les importe, quiero que me dejen en paz. Que si no me ayudan cuando no estoy bién, tampoco me vengan a robar cuando “estoy”. Por favor, bajo lemas como “Hacienda somos todos” o “Así mejoramos todos” no me expólien haciéndome creer que sera para alguna buena obra. NO, mientras siga vivo hasta el último caso de corrupción y dinero malgastado en todo tipo de obras innecesarias que desbordan la televisión y los periódicos.

El día que me manden la foto del abuelo al que he ayudado me dara igual ese dinero. El día que se les ocurra que si cojen el dinero de los más adinerados para dárselo a quien realmente lo necesita (dejando a los del medio en paz), todos mejoraremos de verdad, creeré en el sistema. Hoy no.

(Momento reservado a otro duro silencio)

Y sin embargo, le he dado a “confirmar borrador”. Es deprimente. Te quedas ahí impotente, con tu pequeño gran rebote en tu pequeño gran ecosistema. Intentando cambiar la imagen de Mikonos por la de las playas de Valencia.

(3/4 de hora más tarde)

¿Sabeis que? Al final lo he pensado bién y veo que me quejo por quejar. Si a día uno de Enero de este año me hubieran dicho “730 € o un cancer” me hubiera parecido hasta barato (Al capítulo 13 quién se haya perdido con esta afirmación) y fin del rebote que genera mal rollo.

(…)

¡Así que chicos!, Ante todo gratitud, MUCHA gratitud (Recordad que es barata y la principal fuente de felicidad de los pobres) y dar gracias, muchas muchisimas gracias a Hacienda por haber conseguido que deje de sufrir. Después de invertir en el Estado para que lo reparta entre los más necesitados ya no sufro por los demás. Ya he contribuido.

Deseo encontrarme por la calle a un ministro para agradecerle sus gestiones, sus acciones, su capacidad de esfuerzo, darle las gracias 730 veces hasta que le rebiente la cab… ¡Me siento mucho más vital! ¡GRACIAS! De todo corazón, muchas gracias!

También de parte de aquellos que debido a mi pequeño rebotin de nada me han contado sus deudas, y corroborar que es cierto, ¡Ha sido un consuelo gratificante ver gente que estaba mucho peor que yo!. Un beso y un enorme abrazo a los genios del Estado, aquellos que luchan por nosotros, a sus ascendientes por confiar en su potencial y a sus descendientes por gastárselo. ¡GRACIAS!

P.D: Por favor, al abuelo que no le falte de nada, ¡Eh! ¡Como un rey!

P.P.D.: Lo siento por tí. Que también has entrado con la esperanza de conocer el primer caso de algo positivo relacionado con hacienda 😉 Da gracias, podrías haber sido peor.