Amaneceres en comunidad (Parte 1)

16:40h: Los ojos rojos, arenosos, con bolsas. La cara paliducha, la espalda adormecida, la cabeza en niebla permanente… Hoy iba a escribir sobre cocinar o ir al super, pero debido a la frescura de las circunstancias, os contaré la fiesta de anoche 😉

Miércoles por la noche. Después de cenar con mis padres me vengo para el palacete y preparo el bocadillo para mañana. Antes de dormir, tengo antojo de leer unas linias del nuevo libro que tengo. Me emociono con el capítulo, demasiado, tanto que otra vez volveré a dormir seis horas… se oye un grito.

Hay que decir que para mí un grito a media noche me resulta de lo más cotidiano. Hace tiempo que me di cuenta que alguien muy cercano (de pisos hablando) sufría algún tipo de problema que le provocaba terrores nocturnos, así que estoy acostumbrada a que cada dos o tres semanas se oiga alguno. Acto seguido alguien corre y abre un grifo. Siempre pienso que le llevan agua (Me he montado la película así).

01:33 Grito a lo lejos. Sigo con lo mío (Llamarme frívola).

01:40 Acabo el capítulo, se repite el grito y pienso “Pobre, hoy ha repetido”.

01:55 Grito tal como si un dinosaurio le probara de partir la pierna y quien sea arranca a llorar. Me da pena. Me sabe mal. Quiero dormir, así que prefiero pasar, pero empiezo a cuestionarme si realmente lo que oigo es la película que me monté o sucede algo distinto.

02:14 El grito vuelve con más fuerza que nunca. Ya a oscuras me empieza a entrar grima. ¿Tendré un maltratador en el piso de arriba? ¿Abusan de alguien? ¿Qué pasa? La próxima vez prestaré más atención, no quisiera pasar de todo si se trata de algo así. Silencio.

Miro la habitación en penumbra estoy empezando a acumular tensión. Algo me dice que se va a repetir y quiero estar atenta a ver si pillo de que va el tema. Tengo una especie de discusión interna por la necesidad de dormir a la vez que me resulta imposible hacerlo.

02:20 El grito vuelve seguido de 6 golpes atroces. ¡¿Cómo voy a hacer oídos sordos a eso?! Parece un mazo de madera contra un hierro. Se oye tremendamente cerca. No sé si en el piso de arriba o en la pared contigua. La voz es claramente la de un chico entre unos 20-30 años, pero a diferencia de otras veces debe estar sólo, nadie lo frena, nadie lo calma. Es dantesco, le oigo llorar de nuevo, el tema se le escapa de las manos… sin embargo parece tan enfurecido que subir a ofrecer ayuda parece de locos.

02:47 A oscuras llevo rato sin oír nada. Podría probar de dormir pero la adrenalina desperdigada por mi cuerpo me lo impide. Noto que está despierto, oigo el chasquido de sus interruptores. Sé que volverá a hacerlo. Ahora ya tengo miedo de verdad, no abro mi luz “Por si a caso” ¿Por si a caso qué? No sé si sufro por él o por el resto del bloque. Quiero llamar a alguien pero no se me ocurre a quién, ¿La policía?, ¿En serio?

Salir al rellano me resulta difícil me siento parcialmente paralizada y desconozco totalmente a que me enfrento (no nací para luchar contra Godzilla), me imagino un loco con los ojos saltones. Decido salir al balcón a oscuras a ver si consigo saber de dónde viene exactamente.

Un cuadrante de balcones levemente iluminados por la luz abierta de una oficina me espera tras la vieja puerta de cristal. El cielo está despejado y hace fresco. Miro hacía abajo (nada), miro hacia arriba (tampoco). De nuevo el grito que atraviesa el silencio corrompe la imagen. Entro acojonada. Pienso “Uno más y llamo a la policía, no estoy loca, esto NO es normal” Era como la quinta vez que lo pensaba. Silencio. Acurrucada con una manta a la luz de mi lámpara lava espero. “Uno más… y llamo. Seguro que le hago un favor a alguien. Uno más…”

03:11 091: Policía Nacional: (Voz grave de narices) Policía Nacional.

Yo: Hola buenas noches… mire… no sé, es que estoy en mi casa y oigo a alguien gritar.

091: Señora esto al 092 Guardia Urbana. (El tono no era desagradable pero pensé vamos que se muere alguien y tu llamando al número equivocado) cuelgo.

Dudo de llamar pero me animo sola “Va que ya habías dado el paso”.

092: Guardia Urbana: (Voz de chaval normal) Guardia Urbana diguim.

Yo: (Me sentía muy loca oyéndomelo contárselo)

092: Eee… ¿Pero el grito es continuado?

Yo: No. Grita. Llora y para entre 10 minutos media hora y vuelta a empezar.

092: ¿Y no sabe de dónde viene?

Yo: No… O del piso justo encima del mío o de al lado, lo oigo muy cerca.

Paremos un momento la escena. Supongamos que eres policía urbano y te llaman comentándote que alguien lleva dos horas gritando en plena noche a pleno pulmón. Sabe que está o justo encima suyo o al lado, ¿La respuesta que le darías a la “señora” cual sería?

a) No se preocupe señora enseguida vamos para allá.

b) Tenga paciencia. Espere un poco más y si dentro de 5 minutos sigue igual, llame de nuevo y vendremos. (Obviando las 2 horas de gritos previas, por supuesto)

c) Señora… ¿Hay alguien con usted? ¿Se ha olvidado de tomar la píldora amarilla con la cena?

Admito que cualquier de las 3 me hubiera parecido más o menos aceptable. Volvemos a la escena.

092: ¿Y no sabe de dónde viene?

Yo: No… O del piso justo encima del mío o de al lado, lo oigo muy cerca.

092: Uff.. Es que si no se trata de un grito continuado y no sabemos a que piso ir…

Yo: Cuestión de escuchar de donde viene des del rellano y llamar, ¿No?

092: Podríamos molestar a alguien, yo le recomiendo (en estas sigo oyendo al otro gritar por encima del techo) que procure dormir y mañana pregunte a los vecinos si saben que le pasa a este señor. Si usted cree que es mejor que vengamos nos llama otra vez más tarde y venimos. ¿Le parece bien? Buenas noches.

Yo: Buenas noches.

¿Podríamos molestar a alguien? ¿El grito no es continuado? ¿No sabemos exactamente el piso? ¡A ver pedazo de inútil! ¿Podríamos molestar a alguien con lo agradable que son los gritos de madruga? ¿Era eso lo que querías decir? ¿Dos horas gritando no es continuado? ¿Tan difícil es saber de dónde proviene un grito des de un rellano? ¡¿Tanto te pesa el culo?! ¿Llamo cuando se haya tirado por la ventana o aprovecho y me pongo a dormir porque ya no hace el grito ni continuado ni intermitente? No le dije todo esto, pero se lo hubiera merecido.

03:14 Cuelgo. Y como si el tío lo supiera va y empieza a gritar “Correeeeeeer”. Es la primera vez que en lugar de gritar algo a secas gritaba una palabra. Ya no sé si correr o ponerme a reír. Siempre pensé que si un día pasaba algo así habría vecinos curiosos saliendo a preguntar, llegaría la policía y la prensa, a medio percal una periodista pesada o dos o tres preguntarían si el vecino era amable y finalmente todo se solucionaria. No pensé que la realidad fuera una encerrona general de todo el mundo en su casa sufriendo y la policía pegándose el coctel, no lo pensé. Tiemblo. Me preguntaba si alguien más llamaría a la poli y les haría repensarse el caso.

03:40 ¿Ves? no lo has oído más. Has hecho el ridículo llamando por una minucia… pero no puedo dormir. No puedo. Me pongo a hablar con una amiga que vive en Australia, la única despierta que detecto. 04:00 Dormiré. Se acabó. Por fin. Dormiré. Me noto la boca seca.

04:02 Grita, grita como si no hubiera un mañana. Golpea todo lo que pilla o se golpea contra todo lo que pilla (ni idea) y Grita “Ostia puta” en estéreo. ¿Es suficiente para llamar de nuevo? Me parece un chiste llamar de nuevo… no lo haré… una noche más así y te digo que lo encuentro yo. Me sigo preguntando cómo puede ser que no salga nadie más a ver qué pasa.

04:17 Y dale, ya se me hace pesado. Se me va el miedo, tengo hambre y el grita “Ostia”, su palabra favorita desde hace media hora. ¿Dónde ha quedado aquello de la bioguia “Si amas a alguien déjalo dormir”? No hace falta que me ames pero ni que sea por respeto… ni que sea por pena… cállate… cállate o el próximo grito que se oirá en la penumbra será el de una mujer joven, cuchillo en mano, haciéndole un favor al vecindario (prometo no gritar continuado para no molestar).

4:50 Le oigo por última vez y me duermo… exhausta. Mañana investigaré que ha sucedido. Ni que sea a riesgo de llamar a su puerta y verle los ojos saltones a medio palmo de mi.

(…)

08:20 Los ojos rojos, arenosos, con bolsas. La cara paliducha, la espalda adormecida, la cabeza en niebla permanente… desayuno, me ducho, me visto. Voy a ver que pasa.

¿Mejor en el balcón?

Siguiendo con el capítulo anterior creo justo y en bandeja hablar ahora de las desventajas, los contras de la independencia, y de paso contestar al típico comentario “¿Solo? A mi no me gustaria nada, ¡eh!, Te aburrirás fijo… Lo tienes que hacer todo tu… debe ser un pocooo…” (vamos que esta pensando que tu vida es una mierda). Nunca sé distingir si la gente que hace este tipo de comentarios siente pena por ti, te quiere ayudar, o es que no se lo fo… en casa, perdón, que fuma en el balcón. Sea cual sea la motivación de su comentario merecen una respuesta.

¡Pues mira si! vivir solo puede llegar a ser una auténtica mierda por muchas cosas. Hoy, ahora y aquí te lo acepto. Porque es una situación en la que uno debe enfrentarse demasiado a menudo con: sus pensamientos, sus temores, sus descuidos y con sorpresas varias que a veces no tienes tantas ganas de tener. Para que te hagas una idea, he hecho una lista de 35 cosas que te pueden pasar. Los interesados estar atentos que si lo probais mínimo mínimo ¡Os pasan 5 de estas!

Independizarse puede ser terrible cuando….

  • …Vas a la compra y compras menos de lo que necesitas. En consecuéncia vuelves al super consecutivamente los tres días siguientes porque siempre te falta hago “esencial”.
  • …Vas a la compra y compras más de lo que necesitas. Ves tristemente caducar las cosas.
  • …Tienes que comer lo mismo dos o tres veces a la semana porque todo lo fabrican para parejas o familias.
  • …Se acaba el papel para envolver el bocadillo…
  • …Se acaban las cosas para meter en el bocadillo…
  • …Se acaba el pan para hacer el bocadillo… (Siempre te das cuenta a las 11 de la noche).
  • …Te encuentras un bicho y tienes que matarlo tú o… tú.
  • …Vas a dar una vuelta y empiezas a pensar “¿Desconecté el secador?, ¿Pagué el seguro del hogar?, ¿Donde viviré ahora?”
  • …Se acaba el papel de toda la casa y lo descubres… en el baño.
  • …Se acaba el champú y tú… en la ducha.
  • …Se acaba la bombona de butano o le pasa algo al gas y tu… en la ducha.
  • …No hay toallas cerca al salir de la ducha y debes ir desnuda y mojada a por ellas (sé que no te lo parece, pero es un drama)
  • …Te hartas de pensar “¡¿Cual de los 3 platos que se cocinar cenaré hoy?!” Toca aprender más…
  • …Pagas el agua, la luz, la comida, el gas, el alquiler, el cine, el cubata, el tren, los chicles…
  • …A pesar de tener el mando para tí, no hacen nada en la tele.
  • …No tienes con quien comentar los chistes de Arturo Valls.
  • …No puedes ir desnudo porque hace MUCHO FRIO y lloras junto a la estufa.
  • …Te comes la olla por algo y nadie te frena.
  • …Descubres que la ropa no se mete sola en la lavadora, no sale sola de la lavadora, no se cuelga sola en el tenderete, no se plan…, no se guarda sola en el armario…
  • …Toda la ropa sale azul de la lavadora.
  • …Te encuentras mal y nadie te hace nada (Esta es por votación popular la peor).
  • …No puedes abrir el tarro de comida… y la ves.. y tienes hambre…pero no puedes…
  • …No puedes abrir la botella del agua… y es la última…. y tú… con la albóndiga en la boca.
  • …Tienes que perseguir a los de la inmobiliaria para que persigan al propietario para que pague o arregle algo que le toca a él. No lo hacen. Persigues tu al propietario y al final… te persigue él a ti.
  • …Tienes miedo a morir resbalando por la bañera y te imaginas días ahí tirado con la brecha en la cabeza… y te acabas dando mucha lástima a ti mismo.
  • …Se muere la planta y parece que haya muerto Chanquete 😦
  • …Bricolage…
  • …Barrer macho, ¡Hay que barrer cada dos por tres!
  • … Fregar los platos…
  • …Te aguantas el grito “No uses NADA!” cuando alguien se acerca a la cocina después de fregar los platos y limpiar.
  • …Mirar los cristales y pensar que si no llueve los limpiará el siguiente inquilino… y llueve… y llueve con barro.
  • …Confias que algo de la nevera sigue bueno y…ya no y.. era lo último…
  • …No sabes que hacer un fin de semana y todo el mundo tiene plan…
  • …No recuerdas porque te fuíste de casa….
  • …Cuando te pasan varias de estas un mismo dia…

A ver…El que lo ha probado sabe que el mal de la independencia es que acabas conviviéndo en un dialogo interno contigo mismo que a menudo se exterioriza, es decir, que acabas hablando solo por casa reprochándote cosas como “¿Por qué no compré salsa para los raviolis?“. Lo mejor es que te quieres tanto que te perdonas al momento siguiente con alguna excusa como “Porque no ponen las salsas al lado de los raviolis en el super y se me pasó, no pasa nada.”. Y lo mejor de lo mejor es el ingenio que se te desarolla para solucionar estas cosas. El resultado es o muy lamentable o digno de monumento “Pues nada les echo el gazpacho que sobró ayer…!”.

En fin… No sé como lo ves tú, yo le veo más desventajas a tener un hijo y la gente no para. Si crees que no es para tanto y te atrae la idea, lo puedes probar. Si en cambio, te has quedado tranquilo porque te he dado la razón puedes reflexionar sobre el tema en el balcón, no pasa nada.

El placer del poder

¿Por qué siempre que uno busca cuales son las ventajas de vivir solo encuentra chorradas del tipo “Tener el mando a distancia” o “Ir desnudo por casa”? ¿Por qué la mayoría de la gente piensa que debe ser excesivamente aburrido? ¿Por qué si es tan horroroso quien lo ha probado luego no quiere compartir hogar?

Cuatro meses después de haber empezado esta aventura en solitario creo saber las respuestas:

¿Por qué siempre que uno busca cuales son las ventajas de vivir solo encuentra chorradas del tipo “Tener el mando a distancia para tí solo” o “Ir desnudo por casa”?

¿Os acordáis de aquel anuncio en el cual una estupenda Charlize Theron entraba a “su casa” quitándose toda la ropa por el camino por el placer de existir? Vivir solo es así.

No te rías, lo que está claro es que viviendo acompañado es dificil que lo sea, ¿O a caso tiras el sujetador por el comedor mientras tu familia está cenando porque se te ha antojado tomar el baño relajante de tu vida?

La mayor y casi la única ventaja de la situación es en realidad el hecho de “P-O-D-E-R hacer lo que quieras”. Es la libertad de escoger lo que uno quiere, cuando y como quiera sin tener (nunca) que pedir permiso ni ser molestado ni criticado por nadie. Es eso. El problema es que la gente necesita una explicación más esquemática y se acaban haciendo listas idiotas sin tener en cuenta que lo importante no son las cosas que puedes hacer sino el poder hacer esas cosas!

¿Por qué la mayoría de la gente piensa que ir a vivir solo tiene que ser excesivamente aburrido?

¿Sabeis aquello que cuentan de los elefantes de circo? Que estan tan acostumbrados a vivir atados con una cuerda que cuando los desatan no se mueven más lejos de lo que les permitía la cuerda que ya no está?

Uno necesita un proceso de adaptación, es cierto. Los primeros meses solo es como si fueras aquel elefante mirándose la rojez de la herida que la cuerda dejó en el tobillo. La cuerda ya no está, pero como no sabes muy bien que hacer lo más sencillo es seguir antiguas rutinas. Tarde o temprano, si eres mínimamente despierto, empezaras a experimentar, y al final descubrirás que detrás de ese montón de obligaciones que afrontas en solitario (que también te hacen madurar) existe una gran ventaja a explotar…“P-O-D-E-R hacer lo que quieras”.

Algunos como buenos elefantitos pensareis “Yo ya hago lo que quiero” Ok, haremos una lista de las que os gustan. Vosotros en casa con vuestros padres, o en el piso compartido, o algunos (esto ya es un drama) con vuestra pareja… podéis…

¿Salir a las tres de la mañana por la puerta sin preocupar a nadie? ¿Invitar a quién queráis cuando queráis? ¿Fumar? (Y no en el balcón) ¿Leer en cualquier rincón sin ser molestados? ¿Leer cenando?¿Trabajar? ¿Trabajar tranquilos? Hablar horas por teléfono saltándos cualquier horario? ¿Provaros todo el armario durante una hora y dejar la montaña de ropa ahí en medio? ¿Dormir hasta que os plazca? ¿Llevaros la comida a la habitación, los vasos al baño o dejar las zapatillas por ahi tiradas? ¿Cambiar de canal? ¿Ir desnudos? ¿Daros un baño de dos horas? ¿Montar una fiesta o cena improvisada? ¿Cocinar? ¿Cambiar el menu establecido? ¿Montar el estudio en el salón? ¿No llamar si llegais tarde de lo que sea que estéis haciendo? ¿Poner el aire condicionado o calefacción a vuestro gusto? ¿Sentir paz? ¿Tener la mascota que queráis? ¿Poner la música al volumen necesario para disfrutarla? ¿Bailar o hacer los ejercicios de yoga con tranquilidad? ¿Hacer lo que estáis pensando donde sea y sin miedo a que entre alguien? (Vete tu a saber que estáis pensando…)

Pues eso. Si podéis hacer todo esto dónde vivís actualmente no os vayais que sólo le sumaréis un alquiler y ¡limpiar! pero si no, la ventaja ya sabéis cual es. Aquello que se te ocurra que no puedes hacer ahora… ¡podrás!

¿Por qué si es tan horroroso quien lo ha probado luego no quiere compartir casa?

Porque cuando desaparece la herida del tobillo y ya sabes lo que es ser y sentirse independiente (persona libre mentalmente a pesar de todo lo que curra) no se te pasa por la cabeza compartir tu vida con alguien que te ponga una cuerda de un color que no te guste.

Por supuesto que podemos dejar entrar a alguien en nuestra vida… pero seguro que no será cualquiera (como mínimo para nosotros).

Siéndo sinceros, vivir solo tiene muchas desventajas. Sin embargo, hay que tener presente que cuando se vive una experiencia en solitario si lo pasas bien es gracias a ti mismo y si no, quizás (y sólo quizás) también es por tu culpa. Como me dijo un día mi jefe “En la vida nacemos y morímos solos, hay que saber vivir solo. Todo lo que te rodea son complementos que a pesar de hacerte sentir mejor o peor son sólo eso… complementos, que no siempre tienen porque estar ahi”.

P.D.: Paro ya que me tengo que ir a dar un baño con sales aromáticas de un par de horas… 😉

Capítulo 10: De posibles compañías

Mis amigos hacían porras “Con lo que le gustan los gatos ¡no tardará ni un mes en adoptar uno!”; Mis padres hacían presión “¡Gatos no eh! ¡Gatos no!” ; Y los demás me preguntaban “¿Y no tendrás un gato?”.

Sabido es que me encantan. Que he compartido vida con ellos des de los once años, pero pensar que ese bichito adorable pasará todo el día solo me sabe mal. En este momento del discurso, los que no se dan por vencidos o ven que aún pueden ganar la porra, sueltan “Mejor dos, ¡así se hacen compañia!”. Que nooooo! Un tiempo de relax, no a las obligaciones y si al poder irse de casa sin pensar en algo/alguien también está bién.

Pero al final un día te lo planteas… ¿Qué podría tener?, ¿Es posible tener alguna mascota o compañia compatible con mi estilo de vida? Las conclusiones a las que llegué (que no tenéis porque compartir) fueron las siguientes:

– Un gato: ^^
Que nooo! Que hemos dicho que un gato no… ¿No? No… Pobrecillo… todo el día ahí solito, triste y azul, sin poder ni salir al balcón en otoño, invierno y media primavera porque soy ultrafriolera y paso de volver y encontrarme el piso a -5º… ahí con sus ojillos, echándome de menos y viéndome solo para cenar… nooo… (SIEMPRE serán mi primera opción).

– Un perro: ¿Un perro? ¿¿Pero que dices loca?? Un perro es algo prácticamente imposible para alguien que vive solo y trabaja lejos de casa. Necesita mil atenciones que ahora mismo no le podría dar y probablemente un canguro cuando no estoy. No se merece vivir así el pobre bicho. A ver, y que para eso tengo un gato que es lo que me gusta. (Con perdón y amor hacia el sector perruno de la población).

– Bueno pues… Peces: No, ¡peces tampoco! Son bonitos, pero es el animal más parecido a un jarrón que existe (prácticamente como si las ondas del jarrón se movieran sin más). Encima, además de no entretener, luego hay que lavar la pecera asiduamente con el riesgo de que el pez salga volando y se ponga a saltar por el suelo de la cocina (Y esto lo he visto en directo no me digais que no pasa).

– Chinchilla: ¿Oye por que, no? Mona, peludilla, pequeñita… si no fuera por la bolitas de caca everywhere caaasi me compro una!

– Pájaros: Muy estupendos.Sin embargo, considero un CRIMEN meter a un bicho que puede cruzar kilómetros volando porque es época de migración, encerrado en 25 cm cuadrados. ¡Que si atontao! ¡Es un crimen! (No lo he pensado con los peces, pero más de los mismo) Y espera… la Chinchilla… también… y bién pensado lo mío no son las aves…

– Tortugas:   T o r       t u       g a s … (No negaremos que son majas).

– Iguanas, tarántulas, serpientes, grillos, hamsters…: Lo siento, yo esas cosas no me las planteo, pero si te gustan quizás es de lo más factible.
No te ofusques! Para empezar seguro que hay alguno de la lista que te convence más a ti que a mi y si no… las posibles “alternativas” a un bicho tradicional son…

– Plantas: ¡Será por plantas! Des de un bonsai a un cactus, según tu tiempo y ganas de dedicarle ¡puedes escojer entre 30 millones de variades!. No te saludan al entrar, pero es que menos perros y gatos nada lo hace…y no te pongas nostálgico que tus padres a veces tampoco lo hacían.

– Caracoles: Lo has leído bién, caracoles. Tengo un amigo con 7 compañeros de piso. 6 querían un gato, pero la séptima se negó en rotundo. Yo la hubiera echado del piso pero ante la fustración lo solucionaron montando una colonia de caracoles. Parecía soso hasta que les dió por montar carreras con ellos y no os imaginais la felicidad con la que un día nos contó que se habían encontrado “caracolillos” ^^ (Si, me lo planteé).

– Hormigas: Si no consigues que vengan a las migas de lo que te dejas tirado por la cocina siempre puedes comprar un kit de esos en los que ves como viven mientras rezas para que no se rompa.

Xorboagenda: Si aún nada te ha convencido quizás es que no quieres tener animales, sólo compañia (piénsalo), és aquí dónde puedes optar por el método que me contó el mismo tipo del curro que hablaba de drogas en el capítulo 8: La xorboagenda! Es decir, Llama al tio que quieras el dia que te apetezca y… eso, ¡que te de compañia! En el fondo debe ser como tener un pulpo.

Si tampoco te gustan estas opciones o eres un poco tiquismiquis ¡te puedes comprar un puzzle! Porque lo de llamar a un amigo o invitar a tus primos de vez en cuando…¿Que tal?
En fin, yo a la semana acabé con un Orquídea en casa. Estoy muy feliz porque pertenezco al 15% de la población ¡que no se le ha muerto al cabo de un mes! ¡Es más! ha crecido y ahora duerme porque es invierno. Igualmentee… no descarteis que un día aparezca por el piso un gato, una chinchilla o un tío… soy débil ante esas tres opciones.

P.D.: Antes de cerrar el tema, tener MUY en cuenta, que si no optas por una planta (y depende de cual), tendrás que dejar la llaves de tu casa a alguien cuando te vayas de vacaciones y con lo que te ha costado escoger… ¡oju a quien se las dejas! 😉

Capítulo 9: Sé dónde vives

Uno puede cagarse en su jefe, criticar a sus amigos o partirse la cara con sus primos. Uno puede ser un antisocial de mierda o simplemente tener un mal día, que siempre le quedará el llegar a casa, ponerse sus zapatillas y dejarlo todo fuera.

Sin embargo, tampoco esto te quedará si te llevas mal con quien compartes escalera.

No sale a cuenta. ¿Nos acordamos de la famosa frase amenazadora “Sé dónde vives”? ¡Pues TU vecino LO SABE DE SOBRAS! Y es que a pesar de no poder entrar (en principio) en tu casa, su furia puede traspasar paredes y paciencia con demasiada facilidad. Sábido es que el ingenio se agudiza cuando hablamos de putear al prójimo. Lo constata el elevado número de personas que vive encontrándose mierdas varias en el rellano, pitillos en el toldo o meadas en el tenderete. Por no hablar de aquellos cuadros que se cuelgan a las 4 de la mañana después de una discusión…

Un vecino enfadado puede conseguir que te encierren en el manicomio. El problema reside en que un vecino “normal” TAMBIÉN. Porque cualquiera con vida pròpia puede ver la tele hasta la una de la madrugada, ir en tacones a todas horas, secarse el pelo con algo parecido a una motosierra, o apestar todo el bloque porque ¡HOY había ANTOJO de sardinas!

El buen vecino no existe. Des del primer pesado que dejó pastar a su rebaño un día tras otro por el campo del de al lado siempre hay alguien que se salta la frontera entre el convivir y el tener jeta.

Son un peligro! Conozco el caso de uno, que ni loco, ni enfadado, más bien despistado, se dejó el grifo abierto. Estuvo tanto rato y se creó tal humedad en la pared, que sólo faltó que sus queridos compañeros de escalera tuvieran un mal día y pegaran un portazo para que dicha pared se les cayera encima! La señora tuvo que salir por la ventana antes no fuera chafada. Parecía un buen vecino.

Personalmente, he llegado a la conclusión que todas las comunidades cumplen en menor o mayor medida con lo que predican “La que se avecina”, “La Comunidad” y “13 rue del percebe”. Todas récords de audiéncia porque a todos nos pasa!

Yo tampoco me he salvado, y aunque bastante buenos, me han tocado de lo más particular… Así por encima contaros que convivo entre:

  • Abajo: Dos hermanos jubilados que se montan más juergas que yo (por suerte no la lían mucho).
  • Al lado: Una señora muy maja que lleva 7 años en el paro odiando a la sociedad. Con el tiempo se ha quedado un poco sorda, aunque dice que le da igual que “Por lo que hay que oír…”. (Va muy bien porque le puede abrir la puerta al del gas si hace falta, se acerca al prototipo de vecino ideal).
  • En algún lugar: Un hombre que sigo sin saber que tipo de bicho o amigo imaginario tiene, porque él le habla pero nadie contesta (creo que si fuera un perro o un gato les hubiera escuchado alguna vez…)
  • Un guapo escurridizo (No es nada particular, pero sería interesante saber a que puerta hay que ir a pedir sal).
  • Y la estrella de la corona… ¡El de arriba! Los primeros días pensé que se trataba de un guarro de concurso, le escuchaba cada noche realizar su gargajo de turno. Sin embargo, con los días me tiene preocupada. Le oigo toser a todas horas, a veces vomitar. Encima, hay noches que sufre de terrores nocturnos y grita en medio de una pesadilla. Estoy por subir un día, pero aún no sé si a decirle que si me necesita estoy abajo o a ver en directo el mísil con pelillos que tiene por escoba.

¡Ante todo no pasa nada! Quien tiene un vecino también tiene un tesoro! Los hay que te ayudan con lo que haga falta y sólo hay que respetarse un poquito para que la convivencia marche bién. La frase “Hoy por tí, mañana por mi” se la inventó aquél que esperaba su turno mientras la de arriba se tiraba a todo el barrio…

Finalmente, sería injusto decir todo esto y no reconocer que tipo de vecina soy yo. Pues bien, soy la que nunca está y que cuando lo hace dice “….Va por ustedes” y pone su selección musical dando palmadas. Soy la que se rie hasta las tantas y también, la que se ha cambiado el secador por no acabar con la felicidad general del vecindario.

La verdad, empiezo a pensar que les gustan mis listas d’Spotify ya que no sólo me saludan, sino que encima ¡lo hacen contentos!

P.D.: A veces el silencio se realiza más por respetar el espacio del otro, que por gusto.

El gusto de romper con tus principios

  • ¿Mamá la gente cambia?
  • No lo sé, tu padre siempre ha dicho que no.
  • …¿?

¿Puedes asegurar que te conoces al 100%? ¿Jurar “de ese agua NO beberé”? ¿Pensar que te regirás toda la vida por los mismos principios y tendrás a los 40 las mismas convicciones que a los 20?

¿Cuantas veces te has sorprendido a ti mismo haciendo algo que pensabas que nunca harías?

¿Y luego que? ¿Te dejas de hablar?

Hace unos días le comentaba a la charcutera como desde que me mudé me he dado con todo lo posible. Y es que sin ser patosa (sé que ahora lo dudaréis) me he pegado varias veces contra el borde de la mesa del comedor, estampado el brazo contra la puerta del lavabo, rebotado la cabeza contra el armario de la cocina, comido la mesilla de noche o tropezado con la cama. Golpes tontos y reiterados que me han hecho sentir muy imbécil.

De la nada salió otra clienta que soltó “A base de ostias se está formando en tu cabeza un esquema perfecto de como es el piso, un patrón”. La señora charcutera y yo sintimos dos segundos de auténtica estupefacción entre cadaveres troceados de cerdos y vacas. Acto seguido, sin dudar que podría tener razón, nos metímos durante tres cuartos de hora en una sofocada conversación sobre si la gente puede cambiar o no.

Yo siempre había pensado que no. Que cada uno es como es, que tenemos una esencia innata dónde como mucho se modificarán ciertos matices con los años. Sea o no, los argumentos con los que nos rebatía esa chica me parecieron magníficos. Ella aseguró que una persona puede cambiar totalmente su personalidad y en pocas líneas lo apoyó con la siguiente teoría que quiero compartir con vosotros:

“Cuando nacemos somos una página en blanco, todo lo que tenemos en la cabeza después o viene impuesto de fuera o nos lo hemos creado nosotros mismos. Las personas creamos patrones de comportamiento porque necesitamos aferrarnos a algo.

Un patrón se forma a base de repetir un pensamiento u acción, de ver cada vez más claro dónde esta un límite, hasta llegar a un punto que acabas pensando que ese límite es real. Ese límite no es real, te lo has montado tú. A menudo, a esos límites les llamamos principios y un principio no es más que una norma (muchas veces de tipo moral) que te has impuesto porque crees que algo no es lo correcto. Un principio puedes cambiarlo cuando tú quieras y no cuando los demás te dejen.”

A modo de pasatiempo, le estuve llevándo la contraria un rato, pero al llegar a casa analicé. Es curioso que a pesar de creerme de ideas fijas una de mis frases favoritas sea la famosa “Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros”. También es curioso como con los años me he cargado casi todas las reglas que me había impuesto. La mayoría eran bastante tontas (hay que decírlo) pero más de una estaba basada en miedos “Nunca iré a vivir sola por si no lo puedo soportar”. Y no curioso sinó más bien extraño es, recordar el gusto que sentí después de romper con esos principios (límites). Incluso cuando no lo entendía, sentía como todo pasaba a ser mucho más relativo, flexible, relajado…

¿Puedes asegurar que te conoces al 100%? ¿Jurar “de ese NO beberé”? ¿Que te regirás toda la vida por los mismos principios y tendrás a los 40 las mismas convicciones que a los 20?

Si puedes y además quieres, quizás no te estés escuchándo, corres el riesgo de vivir tu vida como quieren los demás… O no. Sólo tú lo sabes.

Por mi parte, al final resultará que lo mejor de vivir es salir de vez en cuando de la últimamente famosa zona de confort y descubir las posibilidades (morales o no) que te da la vida. He llegado a la conclusión que quizás el único principio factible es “ser fiel a uno mismo intentando respetar a los demás” perooo nunca se sabe!

¡Ah! y no sufrais, por fin se ha creado en mi cabeza el esquema correcto del piso y ya no me doy con las cosas ^^

  • Hija, ¿la gente cambia?
  • Puede (Del verbo poder, no de quizas), aunque quizás no quiera.

Capítulo 6: A caballo regalado ¡Paquete de sal!

Hay varios motivos por los que no debes pensar en completar lo que te falta para el piso con los regalos de las ansiadas visitas. ¿Por que?

  • Porque no todos te van a regalar algo (No tienen porqué, recuérdalo.)
  • Porque aún así, el 81% no te preguntará que necesitas (Libre albedrío rules).
  • Es feo. (A pesar de entenderte, prefiero que te aferres al lema “Quiero ser independiente y por eso tampoco dependeré de los regalos” a que te lleves un disgusto).

No te desanimes, intentando guiarte en el camino, he recopilado en una lista los 8 personajes más destacados con los que tendrás que lidiar como recién independizado. Espero que así consigas sacar el máximo partido de la situación…:

  1. Los Iluminados: Existe un porcentaje de la población que cuando tú les cuentas lo del piso te dicen “¡Yo te regalaré la licuadora!”. Ponen tal ilusión en sus ojos que seras incapaz de rebatir la idea. Pensaras que por uno no pasa nada y que seguramente te viciaras a usarla. No utilizaras la licuadora en tu vida ya que parecen fantásticas pero nadie contó con que luego hay que lavarlas. Aún así, tener licuadora tiene caché.Eso imaginando que el producto con el que se encasquillan es una licuadora porque si es una freidora a tomar por saco el caché.
  2. Los ponguistas: Un clásico. Hablamos aquí del que ante la duda te regala un “pongo”. Es decir, un objeto decorativo (a menudo feo o que no combina) que no sirve para nada. El ejémplo práctico más común, es la típica figurita de dos patos entrelazados que te provoca el pensamiento “¡Que tongo, ¿esto donde c*ñ* lo pongo?!”. Nada, al final, la figurita acaba mareada de tanto entrar y salir del armario cuando viene la abuela.
  3. Los Originales: Cuando se cruzan estos y los que no preguntan es cuando pasas a ser la primera persona del barrio con tres fondues.
  4. Los Supersiticiosos: ¡Oju! Oju total con el que se presenta con un puto paquete de sal y encima te dice que trae suerte. ¡Mira! Yo me puedo llegar a creer que trae suerte, pero la sal se podría acompañar con otro detallito, ¿no? Recordad…“Quiero ser independiente y por eso tampoco dependeré de los regalos”
  5. Los Supersticiosos (el mal retorno): Cuando la escena se repita con un paquete de lentejas (y esto va muy en serio que va a ocurrir) te preguntaras ¡porque narices no corrió la voz que lo que traía suerte eran las gambas y no las ofertas del super!
  6. Dioses: Pasa una vez cada 13 eclipses lunares. Alguien viene y te da una cantidad elevada de dinero excusándose de que no sabía que traer. ¡OMFG! ¡Te acaba de abonar lo de su regalo y lo de los que habías “perdido” con tanto pa-quetito del super! Quizas las Sal si que traía suerte… ^^
  7. Los Políticos: Quien menos te lo esperas se presentara sin nada, observará y te dirá “¡Yo te traeré tal cosa!”. Tu pensarás “¡Anda mira, muy bien!” y quedareis así. Verás esa persona otras veces, sin embargo, no volveréis a recordar esa conversación…
  8. Los Reyes Magos: Ellos te llaman, te preguntan que quieres, respondes con sinceridad (Tened el detalle de pensar algo que se ajuste a su presupuesto) y te lo traen el dia de la visita. Lo utilizaras y te acordaras durante mucho tiempo de esa persona. Ideal. A pesar de estar muy a favor del libre albedrío todos deberían ser así.

En fin, como era de preveer hay de buenos y de no tanto. Y evidentemente, siempre hay uno que sin preguntar ni nada ¡va y la clava!

Lo que si es verdad, es que al igual que cuando uno tiene un hijo, cuando uno se independeiza la gente (con toda la buena fe del mundo) se olvidan de ti y los siguientes dos años, ya vengan reyes o cumpleaños, todo lo que vas a recibir seran complementos del hogar. Espero que no cambiaras por una paella la última bufanda que recibiste.

A todo esto, llevo días intentado saber cual sería el peor regalo que uno se puede encontrar y no ha habido manera. ¿Y eso por que? Porque te podrán parecer mejor o peor, pero seguramente (parte bonita) el iluminado te está regalando lo que a él le faltó; los supersticiosos (con mas o menos jeta) te estan deseando lo mejor; los políticos, quizas no se lo podían permitir en ese momento; y los originales, se encuentran más fustrados que tu cuando ven la otra fondue.

Yo como norma suprema me impuse colgar o utilizar (nunca cambiar ni menospreciar) el primer regalo de todos (llamárme supersticiosa) y es así como he acabado con unos elefantillos muy monos en el comedor ^^

P.D.: Special thanks to… la que la clavó con el batín, la iluminada de las paellas y los reyes del radiador!!!!

Capítulo 5: Dios los cria y ellos te visitan.

En capítulos anteriores ya hemos hablado de limpiar y comprar, pero cuando ni siquiera hayas terminado ni de una cosa ni de la otra empezaran a pasar por tu nueva casa… LAS VI-SI-TAS!

Da igual si es la primera vez o la séptima, cuando alguien aterriza en una nueva morada todo el mundo se piensa que tiene el derecho de ir a verla y decir que opinan sin tapujo alguno.

Asi que…a todas horas, todos los dias, durante aproximadamente las tres primeras semanas llamaran a la puerta sin parar. Unos, tendran la cortesía de pedir cita previa, otros, se presentaran por sorpresa, pero todos: contentos, sonrientes y hambrientos entraran exclamando “¡Oooooh!! ¡A ver! ¡A ver!”. En una ocasión, antes de oír la tercera “o” ya había perdido a la invitada en cuestión por el piso.

Pensaras que tampoco seran tantos y en cambio a la hora de la verdad se apunta Dios y su madre! Entre familia, amigos, compañeros de trabajo, los que vienen porque fulano ha visto el piso y ellos no, vecinos curiosos y extras… ¡Es un no parar!

Para que nos hagamos una idea… ¿Como es una visita ordinaria?

A ver, vendra quien sea que toque ese día y le invitaras al deseado tour por el piso.

Mientras lo realizais comentareis juntos como ha ido el proceso en general. Que si la búsqueda, la negociación, los cambios que estas llevando a cabo en ese momento, como lo llevas, etc. Etc. En realidad, a partir de la tercera visita tu pasaras a ser un personaje más de la película “El dia de la marmota” y repetiras a diario los mismos pros, los mismos contras y las mismas anécdotas con el invitado de turno. Es entonces, durante el tour cuando ellos haran dos cosas que a mi personalmente me daban mucha rabia.

  1. La gente no sólo se mira el piso de arriba a abajo haciendo que si o que no con la cabeza como si fueran arquitectos, sino que además se toma la libertad de abrir armarios, cajones, puertas, neveras o lo que sea con la excusa de que se lo esta mirando exhaustivamente. Sigo sin saber si lo hacen para demostrar que están atentos o porque realmente les interesa mucho.

Ejemplo práctico: Entrais en la cocina abren dos armarios al azar y exclaman “¡Oohh! ¡Aquí te caben muchas paellas, eh!”

Esta situación puede pasar tanto en la cocina como en el dormitorio y depende de lo avanzado que este el tema de la mudanza, el armario estará vacio o lleno de lo que tu hayas puesto, que ya pueden ser tortitas de maiz, paellas o vibradores… pero se ve que nadie piensa en eso. Te descubriras rezando “Ese cajón no… ese no…” con boquita de piñon.

2. ¡No subestimes a nadie! ¡TODOS! Absolutamente todos se piensan que por ser quienes son (en su casa les conocen) pueden decir lo que piensan y debes aguantarlo. Te haran cometarios de cualquier tipo sin pararse a pensar si te joden o no, es más, la mayoria cree que te esta haciendo un favor.

Ejemplo práctico: Mirando lo que sea empezaran con frases del tipo… “Ay! Pero este parquet… no es natural, lo sabes, no?”, “Ui, aquí si cocinas esta poco ventilado…”, “Oi oi! Esos cajones son estupendos si no los quieres me los puedo llevar yo!”, “Yo hubiera preferido cocina americana”, “¿El Sol sólo le da por la tarde? Pasaras mucho frio”, ” ¡uO! ¿Tiene piscina? Pasaremos mucho a verte!”

Yo no sé si alguien se ha dado cuenta pero el 85% de las observaciones te la pelaran en exceso. Y si no es así, vete con cuidado porque puedes terminar sin moral.

Finalmente, lo más seguro es que se queden a tomar el te con pastas y te cuenten su vida a la vez que intentan saber más de la tuya. A veces incluso, se quedaran tanto rato que se juntaran con la visita posterior o la que se presente por sorpresa, reiniciando el proceso de tal manera que se pueden generar dos o tres tours simultaneos por el piso.

Ejemplo práctico: Mientras tu estas realizando un tour, oyes des del salón como los del otro tour (que estan en el dormitorio) hacen el comentario de las paellas pero con ropa y tu con la boquita de piñon asintiendo a no se qué del parquet.

Cuidado! Vigila con quien se te mezcla por ahí. Que no coincidan consuegros, ex’s y esas cosas que como encuentren las paellas te la pueden liar!

Y finalmente, también habrá quien se presente a cada fase “Cuando hayas pintado” “Cuando hayas amueblado” “Cuando ya vivas en él piso” “Por Navidad…” En serio, deja de abrir la puerta.

No todo es malo. Habrá visitas que te harán mucha ilusión y gente que te animará muchisimo. ¡Además, la mayoria se van a presentar con un regalo! ¡Y que regalos! Pero de los regalos ya hablaremos otro día.

En fin, deciros que quien más quien menos ha pasado por algo así y debeis tener un poquiito de paciencia. Así que para todo en general como muy bien dicen unos amigos mios… “¡Sonreid y saludad chicos!”

P.D.: Por si no has tenido suficiente, el 95% de las visitas de menos de 35 años te preguntara cuando es la fiesta de inauguración. Haz lo que te venga en gana pero sino…“Sonreid y saludad, sonreid y saludad chicos!”

Capítulo 3: Comprar y no parar!

Hace tiempo que te quieres ir de casa. Miras tus ahorros y piensas… “¿Habrá suficiente? ¿Aguantaré la fianza y la inversión inicial? ¿Tendré que volver??!!!”

Seguramente has tenido en cuenta cinco conceptos: Alquiler, agua, luz, gas y comida. Si eres metódico, incluso te habras hecho un excel con tus ingresos y posibles gastos.
Te diré una cosa… no has acertado y seguramente… te has quedado corto.

¿Como puede ser que todo el mundo lo calcule y todo el mundo la cague?!

Que si que si, has pensado en la fianza (de dos o tres meses mínimo) en los muebles (si te lo coges amueblado casi que mejor) los suministros (te has dejado el teléfono) y la comida (mucha más de la que imaginas), pero te has quedado corto!

Porque uno piensa en el alquiler y el agua, pero no sabe que amueblar un piso no es solo poner un sofa, una cama y una mesa. Muy tarde es cuando ya has alquilado y entras en aquella etapa en la que todos los que vienen te preguntan si tienes esto o aquello (cualquier cosa imaginable) y tu respuesta es “No“. Incluso a ti mismo te tienes que decir “No”. Porque los pisos vienen vacios (o con los muebles básicos) pero la inversión inicial consiste en hacerlos…“habitables”, “dignos”, “cómodos”…

Este capítulo sirve para hacerte pensar, que en casa de tus padres hay muchiiiiiisimas cosas a las que no les das valor y con las que te puedes gastar tranquilamente mil euros! Hay infinidad de detalles que un día echaras de menos y no tendras! Así que…aunque sea a lo hippie, has pensado en que si no lo compras en tu piso no habrá…

6 Platos planos: 12€
6 Platos hondos: 12€
6 platos de postre: 14,94€
Cubiertos: 20€
Microondas: 55€
Jarra agua: 4€

Puedes comprar menos o de plástico pero tarde o temprano habrá que hacerlo y esto es la versión Ikea.

Escoba: 7€
Kit de limpieza: 25€
Tendedero: 17,95€
Papelera: 23,70€
Toallas: 45€

Como no lo compres pareceras un homeless con techo y tu casa una pocilga con bichos…

Colcha: 80€
Botiquín con lo justo (tirítas, gelocatil, aspirina, ibuprofeno, termómetro..): 32€
Carro compra: 50-90€
Plancha: 39,99€
Tabla de planchar: 57€
Pinzas de la ropa y cesto: 9€
6 Perchas: 7,30€
¿Lámparas?: de 6 a porrones de euros!
Compra inicial de comida : 100€
Y llegará el frio y 3 mantas de más no te sobrarán…

Esto son solo ejemplos de todo aquello en lo que quizas no has pensado o has creído que costaba mucho menos y que en conjunto te dejan desplumado. Porque en el piso por arte de magia tampoco aparecen cosas como: papel higiénico, sal, aceite, sábanas, champú, cepillo de dientes, secador, aspiradora, tele, pilas, azucarera… no aparece nada, NO HAY NADA!!! NO TIENES NADA!
Ya puedes ir gorreando todo lo que puedas de la família y amigos porque vienen curvas y no te has enterado de que manera!

Ahora ya no te parece tan cutrona tu abuela cuando habla del ajuar, ¿Verdad?!

Para los que no lo sepan el ajuar son todas aquellas cosas que con tanto cariño ha ido recopilando tu família a lo largo de los años esperando que el día en que eches a volar no te pegues la ostia de tu vida. Se trata de una gran tradición que se esta perdiendo debido a la crisis. Al principio constaba en una aportación en forma de cosas (toallas, sábanas, etc.), luego algunos optaron por dar dinero y ahora muchos le dan un abrazo. La verdad es que por poco que se aporte uno lo agredece y mucho.

Llegados a este punto le doy las gracias a mi familia y amigos por no dejar estamparme de ilusión ^^

Y a vosotros os diré que a todo esto no habéis ni siquiera decorado la pocilga! Así que… plantas, fotos, jarrones, spotify’s, calendarios, figuritas, peluches, cuadros, posters, etc.. etc.. los tendréis que pedír para Reyes Magos que la casa es grande 😉

Capítulo 2: La mierda es historia

Cada piso tiene su historia y serán ellos mismos quien te la cuenten. Quizás no te viene a la mente como un piso puede contarte su vida, pero lo hará y no sabes como… a través de su mierda.

La cosa es… Has visto centenares de fotos de pisos por Internet. Has aprendido a distinguir entre los que no valen un pimiento y los que podrían llegar a ser tu pequeña mansión. Si hombre! Entre los que en el anuncio tienen 3 fotos de las misma puerta del salón y los que tienen vitrocerámica y piscina!

Uno empieza con ilusión, filtra con agobio y se desmoraliza con cada directo. ¿Por que?! Porque los agentes inmobiliarios ya no dicen frases del tipo “Con perfectos acabados”; Porque ningún habitáculo es finalmente lo que parecía en la red, y el silencio reina en cada visita mientras te lamentas por haber cambiado tus planes para ver esa pocilga.

La verdad es que al final pocos cumplen con “TUS mínimos” el que no es caro, es viejo, y el que no… cuando parecía que lo tenías… descubres una imponente grieta con aspiraciones a pasillo entre el comedor y la habitación! Puedo jurar que la chica se puso en frente para evitar que la viera y la seguía viendo…

NO os desmotivéis! Mirándolo por el lado bueno, todo esto sólo ayuda a que el día en que encuentres tu futuro piso, sepas que es ese. Es amor. No te va a gustar el piso entero (quizás si), pero habrá un par de detalles que inspiraran en ti la ambición de convertirlo en tu pequeña mansión, tu hogar, un lugar digno de ir desnudo por él…

En ese momento, pasarás del agobio y la decepción a la ansiedad para que esas cuatro paredes sean tuyas! Procura que no se aprovechen de ti por ello y vacila cuanto puedas con el precio y los defectos (Si no los tiene, te los inventas!).

Y por fin, pasado el subidón del “Oh! Dios mio ya tengo las llaves!” llega el momento de entrar ahí con brocha, escoba, mascarilla y guantes para ponerse manos a la obra. Nunca en la vida te había hecho tanta ilusión ni pintar ni limpiar! Y nunca en la vida te volverá hacer ilusión ni pintar ni limpiar…

Piensas que durará media tarde, pero ciertamente uno sabe cuando empieza y no cuando acaba.

Aunque te hayas quedado con uno de los pisos más pequeños y estupendos de la ciudad los anuncios de Viakal y Cillit Bang cobrarán sentido para tí. Realmente existen mamparas blancas de cal, baños negros de… y verás como poco a poco todo cambia de color! El parquet, los armarios, los grifos…todo cambia de color! Entusiasmado meterás las cortinas en la lavadora… Increíble el resultado! Como también el rato que uno puede tardar en volver a colgarlas. Y por favor! Haz la gracieta de imitar al señor de “El algodón no engaña” y pasa el dedo por los azulejos… Te verás obligado a trepar por ellos hasta que toda vuelva a quedar del mismo color… porque T-A-M-B-I-É-N cambiarán de color…!

No pasa nada, gracias a esos momentos y a todos lo que vendrán abriendo, cerrando, moviendo y tirando cajones y armarios uno empieza a valorar y a querer su nueva morada. Uno empieza a hacerla suya y a ser feliz.

También gracias a ellos y a los pelos encontrados en la ducha así como las manchas de las paredes, los restos del sofá, o los trastos encontrados uno sabe que el antiguo inquilino… era una mujer con el pelo bastante largo, que se lo teñía de castaño claro, fumaba con papel de liar (y se lo escondía a alguien porque lo metía debajo de la cama). Bebía mate, tenía un gato, le gustaba lo zen y la pobre terminó con problemas económicos…

Lo veis? Es a través de su m… es así como un piso te cuenta su historia… ¡Ya veremos como lo dejarás tu al irte!